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El Gobierno de Estados Unidos instó a sus socios internacionales a poner fin de inmediato a las operaciones comerciales habituales con Nicaragua, luego del avance de una reforma constitucional que, según Washington, busca fortalecer el poder de Daniel Ortega y Rosario Murillo y restringir aún más la participación política en el país.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusó a la Asamblea Nacional nicaragüense de profundizar el deterioro democrático mediante modificaciones que ampliarían el mandato presidencial y limitarían quién puede competir por cargos de elección popular.
Rubio sostuvo que los gobiernos que niegan derechos fundamentales a sus ciudadanos no deberían recibir los mismos beneficios económicos y políticos que aquellos comprometidos con la paz y la seguridad regional.
¿Qué cambia con la reforma constitucional de Nicaragua?
La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó en primera legislatura una reforma que contempla impedir la participación en cargos de elección popular de quienes sean considerados “traidores a la patria”.
La modificación también establece un mandato presidencial de siete años.
Para entrar en vigor, las nuevas disposiciones todavía deberán ser ratificadas durante la siguiente legislatura de la Asamblea Nacional, prevista entre enero y diciembre de 2027.
La iniciativa se produce después de otra reforma constitucional que estableció un modelo de copresidencia encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Estados Unidos endurece su postura contra Ortega y Murillo
Washington acusa desde hace años al Gobierno nicaragüense de perseguir a opositores, restringir libertades políticas y debilitar las instituciones democráticas.
Como respuesta, Estados Unidos ha aplicado diferentes sanciones contra funcionarios e instituciones vinculadas con el Gobierno de Managua.
La nueva declaración estadounidense eleva la presión al pedir también a otros países reconsiderar sus relaciones comerciales habituales con Nicaragua.
Rubio aseguró que el avance de las reformas busca consolidar lo que calificó como una “dinastía ilegítima” y alejar al país de la posibilidad de celebrar elecciones libres y justas.
Elecciones en Nicaragua se trasladarían a 2027
Nicaragua tenía previsto celebrar elecciones generales en noviembre de 2026. Sin embargo, los cambios constitucionales que ampliaron el periodo presidencial modificarían el calendario.
De acuerdo con el escenario planteado, los próximos comicios quedarían programados para noviembre de 2027.
La situación política nicaragüense también ha provocado reacciones en organismos internacionales. El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó recientemente la realización de una reunión de cancilleres para abordar la situación del país.
Con el nuevo llamado de Washington, la presión internacional sobre el Gobierno de Ortega y Murillo podría extenderse del terreno diplomático y de las sanciones individuales hacia las relaciones económicas y comerciales de Nicaragua con otros países.
