La agencia de calificación crediticia Fitch elevó la nota de la tercera economía más grande de la eurozona de BBB a BBB+, con perspectiva estable.
«La mejora refleja una mayor confianza en la trayectoria fiscal de Italia», afirmó Fitch, que destacó la «prudencia» con las cuentas de Roma y su compromiso de cumplir los objetivos fiscales marcados por la UE.
Fitch también resaltó «un entorno político estable» y la voluntad «reformista» del gobierno.
El Gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni ha aplicado una política de austeridad fiscal y reducción del déficit durante los dos últimos años.
El país, que arrastra una deuda de casi el 140% de su PIB, registró un crecimiento de su economía del 0,7 % en 2024, menor a las previsiones del Gobierno en 2023.
El déficit público de 2024 se situó en el 3,4%, menos de la mitad del 7,2% registrado en 2023.
