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Foto de archivo (2013). Foto: Axel Forgaral / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0
Durante miles de años, pobladores de la localidad de San Antonio de los Cobres, ubicada en la Puna de Atacama en Argentina, han consumido agua subterránea con concentraciones de arsénico que superan hasta veinte veces el límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud, según datos publicados en la revista Molecular Biology and Evolution y reportados por el medio ScienceAlert.
La investigación liderada por científicos de la Universidad de Uppsala explica que la selección natural generó una variante genética específica cerca del gen AS3MT en los habitantes de esta región andina situada a más de 3,700 metros de altura. Esta alteración evolutiva permite a las personas procesar y excretar el elemento tóxico de forma más eficiente en la orina.
Antecedentes de la exposición histórica al arsénico
El arsénico es un elemento químico natural presente en el lecho de roca volcánica que se filtra directamente en los mantos acuíferos de diversas regiones del planeta. La exposición crónica a este metaloide se relaciona tradicionalmente con diversos problemas de salud pública, tales como lesiones cutáneas y padecimientos oncológicos graves.
Sin embargo, las poblaciones que habitan desde hace aproximadamente siete mil años en esta zona del norte argentino han demostrado una resistencia biológica inusual. Estudios previos realizados desde la década de los noventa ya detectaban metabolitos específicos en la orina de las mujeres de la comunidad, lo que anticipaba una capacidad orgánica distinta para transformar el compuesto químico en sustancias menos dañinas antes de ser expulsadas.
Implicaciones del descubrimiento genético en Sudamérica
El análisis de ADN realizado a más de un centenar de mujeres en la zona permitió comparar los marcadores genéticos con poblaciones de referencia en Perú y Colombia. Los resultados confirmaron que el grupo de variantes genéticas asociadas al gen AS3MT presenta una frecuencia significativamente mayor en la comunidad argentina que en otros grupos de la región sudamericana.
Este hallazgo representa uno de los primeros ejemplos documentados de adaptación humana a largo plazo frente a la presencia de un elemento químico tóxico en el medio ambiente. La comunidad científica continúa explorando cómo estas características biológicas se manifiestan en otros asentamientos andinos que también han convivido históricamente con niveles elevados de este contaminante natural en sus fuentes de abastecimiento hídrico.
Fuente: ScienceAlert
Esta nota fue elaborada por la redacción de 6W News a partir de la fuente citada, con la colaboración de profesionales del medio y el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestro Manual Editorial.
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