El puerto más grande de Europa, Róterdam, registró una disminución significativa en el contrabando de cocaína el año pasado, anunciaron el jueves las autoridades neerlandesas, citando medidas de seguridad reforzadas y una mayor cooperación internacional.
La aduana y la policía neerlandesas indicaron que cerca de 26 toneladas de cocaína fueron incautadas el año pasado, frente a las 45,5 toneladas en 2023.
Sin embargo las incautaciones en el puerto de Vlissingen, en el sur del país, aumentaron ligeramente, pasando de 11,3 toneladas a 12,6 toneladas.
El valor total de las drogas incautadas superó los 917 millones de euros (más de 955 millones de dólares).
Los puertos neerlandeses de Róterdam y Vlissingen, así como los de Amberes (Bélgica) y Hamburgo (Alemania), son considerados las principales puertas de entrada de estupefacientes en Europa.
El jefe de la aduana de Róterdam, Peter van Buijtenen, destacó la cooperación internacional, especialmente con los países de origen de la cocaína en América Latina.
Aunque no es la única razón detrás de la disminución del tráfico, la cooperación, en particular con Colombia y Ecuador, ha sido una «medida muy efectiva y contribuye sustancialmente» a reducir las cifras, precisó van Buijtenen a AFP.
La aduana neerlandesa ya cuenta con varios agentes de enlace en Brasil, Costa Rica, Panamá y Surinam, donde trabajan conjuntamente con las autoridades judiciales locales.
