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En 2002, el Club León atravesaba una situación complicada en el futbol mexicano: luchaba por mantenerse en Primera División.
En medio de esa crisis, la directiva recurrió a Prisciliano Hernández, conocido como “Chihuín”, un hombre al que se atribuían supuestos conocimientos de brujería.
Su participación dio origen a una de las leyendas más curiosas del futbol mexicano, relacionada con una presunta maldición que habría afectado al equipo durante una década.
¿Qué hacía Chihuín antes de los partidos del León?
De acuerdo con los relatos sobre el caso, Prisciliano Hernández acudía a los encuentros para realizar supuestos rituales con los que intentaba ayudar al equipo.
Antes de los partidos utilizaba ramas de pirul para, según sus propias prácticas, “trabajar” las porterías.
La intención era evitar que León perdiera la categoría, aunque el equipo finalmente descendió en 2002.
La supuesta maldición por una deuda de 500 pesos
La leyenda tomó fuerza después del descenso del Club León.
Según contó el propio Prisciliano Hernández, cuando acudió a cobrar 500 pesos por su trabajo, los responsables se negaron a pagarle.
Molesto por la situación, habría advertido que el equipo tardaría diez años en regresar a Primera División.
Aquella declaración se convirtió en el origen de la llamada maldición del León.
León regresó a Primera División exactamente diez años después
Lo que hizo especialmente conocida esta historia fue la coincidencia entre la supuesta advertencia y el tiempo que León permaneció fuera de la máxima categoría.
El equipo descendió en 2002 y, después de varios intentos fallidos por conseguir el ascenso, logró regresar en 2012.
El retorno ocurrió bajo la dirección técnica de Gustavo Matosas.
Así, los diez años mencionados en la leyenda coincidieron con el periodo que el club necesitó para volver a Primera División.
¿Existió un gato negro enterrado en una portería?
Con el paso del tiempo también surgió otra versión relacionada con la supuesta maldición.
La historia señalaba que un gato negro habría sido enterrado cerca de una de las porterías como parte de un ritual.
Sin embargo, el propio Chihuín negó haber tenido relación con ese supuesto episodio.
Además, Prisciliano Hernández terminó reconociendo que ni siquiera era brujo, lo que reforzó el carácter legendario de la historia.
Datos clave
- Equipo: Club León.
- Año del descenso: 2002.
- Personaje: Prisciliano Hernández, conocido como Chihuín.
- Supuesto ritual: uso de ramas de pirul en las porterías.
- Pago reclamado: 500 pesos.
- Advertencia atribuida: León tardaría diez años en regresar a Primera División.
- Año del ascenso: 2012.
- Entrenador del ascenso: Gustavo Matosas.
- También circuló una leyenda sobre un gato negro enterrado.
- Chihuín negó su participación en ese supuesto ritual y reconoció que no era brujo.
Una coincidencia que se convirtió en leyenda del futbol mexicano
La historia de la maldición del León sigue llamando la atención por la coincidencia entre la advertencia atribuida a Chihuín y los diez años que el club pasó fuera de Primera División.
Sin embargo, se trata de un relato popular, no de una explicación comprobada del descenso o de las dificultades deportivas que enfrentó el equipo.
El regreso de León en 2012, dirigido por Gustavo Matosas, puso fin a una década en la categoría de ascenso y dejó una de las anécdotas más peculiares del futbol mexicano.

