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Durante décadas, las yemas de huevo fueron señaladas como una de las principales responsables del colesterol alto. Sin embargo, investigaciones recientes han cambiado la manera en que los especialistas evalúan su relación con la salud cardiovascular.
Aunque los huevos contienen colesterol, la evidencia científica indica que las grasas saturadas de la alimentación suelen tener un efecto más importante sobre los niveles de colesterol LDL, conocido comúnmente como colesterol malo.
Esto no significa que el consumo de huevos no tenga ningún efecto, sino que su impacto depende de factores como la genética, la alimentación general y las condiciones de salud de cada persona.
¿Por qué se creía que los huevos aumentaban el colesterol?
A partir de la década de 1960, diversas recomendaciones alimentarias aconsejaban limitar el consumo de colesterol a un máximo de 300 miligramos diarios.
La recomendación se basaba en la preocupación de que el colesterol presente en los alimentos pudiera elevar sus niveles en la sangre y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Las yemas de huevo recibieron especial atención debido a su contenido de colesterol.
Sin embargo, con el avance de las investigaciones, los especialistas comenzaron a distinguir entre el colesterol que consumimos y el que produce nuestro organismo.
En Estados Unidos, la recomendación general de limitar el colesterol alimentario a 300 miligramos diarios dejó de formar parte de las guías alimentarias publicadas para el periodo 2015-2020.
¿Qué dice la ciencia sobre los huevos y el colesterol alto?
Un estudio publicado en 2025 en The American Journal of Clinical Nutrition analizó los efectos del consumo de huevos dentro de diferentes patrones de alimentación.
La investigación encontró que consumir dos huevos diarios como parte de una dieta baja en grasas saturadas se relacionó con una reducción del colesterol LDL durante el periodo estudiado.
En contraste, las dietas con mayor contenido de grasas saturadas no mostraron el mismo resultado favorable.
Los hallazgos sugieren que la cantidad de grasas saturadas de la dieta puede ser más relevante que el colesterol contenido en los huevos.
Sin embargo, los resultados de un estudio no significan que comer dos huevos diarios reduzca necesariamente el colesterol en todas las personas.
¿Qué aumenta realmente el colesterol en la sangre?
El hígado produce gran parte del colesterol que circula por nuestro organismo.
Este compuesto cumple funciones esenciales, como participar en la formación de membranas celulares y en la producción de determinadas hormonas.
El problema aparece cuando existen concentraciones elevadas de colesterol LDL, asociadas con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Uno de los factores alimentarios que más influye en estos niveles es el consumo de grasas saturadas.
Estas grasas pueden dificultar la eliminación del colesterol LDL de la sangre y contribuir a que sus concentraciones aumenten.
Por eso, los especialistas recomiendan prestar atención al consumo de alimentos como mantequilla, carnes grasas y determinados productos lácteos.
La forma de preparar los huevos también importa
No es lo mismo consumir huevos acompañados de verduras y alimentos integrales que prepararlos con grandes cantidades de mantequilla y carnes procesadas.
Aunque el huevo puede formar parte de una alimentación equilibrada, los ingredientes utilizados durante su preparación también influyen en el contenido nutricional del platillo.
Por ejemplo, cocinar huevos con aceite de oliva o aceites vegetales insaturados puede ser una alternativa a utilizar mantequilla.
También pueden acompañarse con verduras, legumbres o pan integral para incorporar fibra y otros nutrientes.
La recomendación no consiste únicamente en contar cuántos huevos se consumen, sino en observar el conjunto de la alimentación.
¿Qué nutrientes contiene la yema de huevo?
Eliminar las yemas también significa dejar de consumir algunos de los nutrientes que contienen.
Los huevos aportan proteínas de alta calidad, vitaminas, minerales y otros compuestos importantes para el funcionamiento del organismo.
Entre sus nutrientes destacan:
- Colina: participa en funciones del sistema nervioso y del metabolismo.
- Vitamina D: contribuye a la salud ósea y al funcionamiento del sistema inmunitario.
- Vitamina A: interviene en la visión y otras funciones del organismo.
- Luteína y zeaxantina: son compuestos relacionados con la salud ocular.
- Selenio: mineral que participa en procesos antioxidantes y metabólicos.
También contienen vitaminas del grupo B, fósforo y otros nutrientes esenciales.
Por esta razón, las yemas pueden formar parte de una alimentación saludable, siempre considerando las necesidades individuales.
¿Cuántos huevos se pueden comer al día?
La cantidad adecuada depende del estado de salud, los antecedentes familiares y la alimentación de cada persona.
La Asociación Americana del Corazón ha señalado que, dentro de un patrón alimentario saludable, muchos adultos sanos pueden incluir hasta un huevo entero al día.
En determinados adultos mayores con niveles saludables de colesterol, puede considerarse un consumo mayor.
Sin embargo, estas recomendaciones no deben interpretarse como una cantidad universal para todas las personas.
Quienes tienen colesterol LDL elevado, diabetes u otros factores de riesgo cardiovascular pueden necesitar indicaciones individualizadas.
¿Las personas con colesterol alto pueden comer huevos?
Tener colesterol alto no significa necesariamente que deban eliminarse todos los huevos de la alimentación.
Sin embargo, sí es importante considerar su contenido de colesterol y la respuesta individual del organismo.
Algunas personas presentan una mayor sensibilidad al colesterol alimentario debido a factores genéticos.
Por ello, quienes tienen hipercolesterolemia u otros antecedentes cardiovasculares deben consultar con un profesional de salud sobre la frecuencia de consumo más adecuada.
También es importante realizar controles de colesterol y mantener hábitos que favorezcan la salud cardiovascular.
¿Por qué la genética influye en el colesterol?
Los genes participan en la regulación de la producción, absorción y eliminación del colesterol.
Esto ayuda a explicar por qué dos personas con hábitos alimentarios similares pueden presentar niveles diferentes de colesterol en la sangre.
Algunas personas responden con mayores aumentos del colesterol LDL cuando consumen alimentos ricos en colesterol, mientras que otras muestran cambios menores.
Por esa razón, no existe una recomendación alimentaria que produzca exactamente los mismos resultados en toda la población.
¿Es saludable comer huevos todos los días?
Los huevos pueden formar parte de una alimentación equilibrada gracias a su contenido de proteínas y micronutrientes.
Sin embargo, su consumo debe evaluarse junto con otros factores, como la cantidad de grasas saturadas, fibra, frutas, verduras y alimentos integrales presentes en la dieta.
La actividad física, el tabaquismo, la genética y determinadas condiciones médicas también influyen en el riesgo cardiovascular.
Por ello, ningún alimento por sí solo determina la salud del corazón.
Los huevos no son el único factor que debe preocuparnos
Las investigaciones recientes han contribuido a cambiar la percepción de los huevos como un alimento que necesariamente debe evitarse por su contenido de colesterol.
Aunque las yemas contienen colesterol, su efecto sobre los niveles sanguíneos puede ser menor que el de una alimentación rica en grasas saturadas.
Esto no significa que puedan consumirse sin límites ni que todas las personas deban comer la misma cantidad.
La evidencia apunta a que, para cuidar la salud cardiovascular, importa más el patrón completo de alimentación que señalar a un solo alimento como responsable del colesterol alto.

