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El éxito mundial de los Labubus, muñecos de felpa con forma de elfo creados por la empresa china Pop Mart en 2019, ha provocado una avalancha de imitaciones conocidas como “Lafufus”. Estas falsificaciones, además de dañar al mercado original, representan un riesgo sanitario por su fabricación sin controles de calidad y la posible presencia de sustancias químicas peligrosas.
De moda a peligro
Los Labubus se convirtieron en un fenómeno global gracias a celebridades como Rihanna, Kim Kardashian, David Beckham y la estrella del K-pop Lisa (Blackpink), quien mostró sus muñecos en redes sociales. Su popularidad disparó las ventas de Pop Mart a más de 1,900 millones de dólares en el primer semestre de 2025.
Parte del atractivo de los muñecos radica en las “cajas ciegas”, que generan expectativa entre compradores y coleccionistas. Sin embargo, este mismo modelo ha facilitado la entrada de falsificaciones en el mercado.
Riesgos para la salud
Las autoridades de distintos países han emitido advertencias sobre los Lafufus. En el Reino Unido, el Chartered Trading Standards Institute señaló que las falsificaciones están fabricadas en condiciones inseguras y podrían contener químicos nocivos que dañan de por vida órganos de los niños.
La organización informó que se han incautado miles de unidades en tiendas de Inglaterra y Escocia, con investigaciones que apuntan a redes de delincuencia organizada detrás del negocio ilegal.
Una subcultura paralela
A pesar de los riesgos, los Lafufus también han encontrado seguidores dentro de una subcultura vinculada a la moda alternativa. Su popularidad muestra cómo las tendencias virales pueden dar lugar a mercados paralelos que escapan de las regulaciones y comprometen la seguridad del consumidor.
