El término matrimonio lavanda surgió en el Hollywood de la década de 1930, cuando figuras públicas homosexuales contraían matrimonio con personas del sexo opuesto para evitar persecución mediática y social. Eran uniones por conveniencia, orientadas a proteger la imagen pública y cumplir con normas heteronormativas.
En la actualidad, el concepto ha retomado visibilidad con un significado distinto. Se refiere a vínculos en los que dos personas deciden casarse o convivir sin basarse en el amor romántico tradicional, sino en acuerdos mutuos, afectos no eróticos y beneficios compartidos.
Entre los factores que impulsan este modelo se encuentran el alto costo de la vivienda, los salarios limitados y la inestabilidad laboral. En este contexto, compartir gastos, seguros, beneficios fiscales o facilitar trámites migratorios puede formar parte del acuerdo.
En redes sociales, especialmente en TikTok, jóvenes LGBTQ+ y personas heterosexuales debaten esta alternativa como una forma válida de organización de vida en común.
No se informó fecha específica de adopción del término en su nueva acepción ni cifras oficiales sobre su prevalencia actual.
