La NASA presentó un ambicioso plan para instalar un reactor nuclear en la superficie de la Luna, con el objetivo de suministrar energía a futuras misiones tripuladas y bases permanentes.
El proyecto, desarrollado junto al Departamento de Energía de Estados Unidos, busca garantizar electricidad estable y continua para exploraciones de larga duración, incluso durante las prolongadas noches lunares, que pueden durar hasta 14 días terrestres.
“Un sistema nuclear en la Luna puede proporcionar energía confiable sin depender de la luz solar”, explicó un portavoz de la NASA.
El reactor, de diseño compacto y seguro, permitiría alimentar sistemas de soporte vital, equipos científicos y procesos de producción de combustible a partir de recursos lunares. También facilitaría operaciones en regiones permanentemente sombreadas, donde podrían encontrarse depósitos de hielo.
La iniciativa forma parte del programa Artemis, que pretende establecer una presencia humana sostenible en la Luna como paso previo a misiones a Marte. La NASA proyecta realizar pruebas en la Tierra antes de enviar el sistema al espacio a finales de esta década.
