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Especialistas destacan que la combinación de inmunoterapia y un anticuerpo conjugado está cambiando el tratamiento de una enfermedad que durante décadas tuvo opciones limitadas.
El cáncer de vejiga, una enfermedad que suele pasar desapercibida pese a su creciente incidencia mundial, podría estar entrando en una nueva etapa gracias a una terapia innovadora que ha mostrado resultados sin precedentes en pacientes con enfermedad avanzada.
Especialistas mexicanos destacaron que una nueva combinación terapéutica logró una supervivencia de hasta 3.5 años en alrededor del 80 por ciento de los pacientes estudiados, incluidos aquellos que no eran candidatos a recibir quimioterapia tradicional.
Un avance que cambia décadas de tratamiento
La doctora María Teresa Bourlón, jefa del Departamento de Oncología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), explicó que durante más de 60 años la quimioterapia fue prácticamente la única opción disponible para tratar el cáncer de vejiga avanzado.
Sin embargo, solo la mitad de los pacientes podía recibir este tratamiento debido a otras enfermedades asociadas, como insuficiencia renal o problemas cardíacos.
En quienes sí podían someterse a quimioterapia, la supervivencia promedio oscilaba entre nueve y 14 meses. Para el resto de los pacientes, la expectativa de vida era menor a seis meses.
Resultados presentados en ASCO
Los hallazgos fueron dados a conocer durante el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), considerado el encuentro científico más importante del mundo en materia de cáncer.
La nueva estrategia combina inmunoterapia con Pembrolizumab y el anticuerpo conjugado Enfortumab Vedotina, una alternativa que ha demostrado mejorar significativamente la supervivencia de los pacientes con enfermedad metastásica.
De acuerdo con los especialistas, esta combinación ya está modificando el estándar internacional de tratamiento desde el momento del diagnóstico.
Una enfermedad que sigue creciendo
El doctor Alan Reyes Mondragón, líder clínico de cáncer genitourinario del Hospital Zambrano Hellion del Tecnológico de Monterrey, explicó que la incidencia del cáncer de vejiga aumenta aproximadamente un 2 por ciento cada año.
El envejecimiento de la población es uno de los principales factores detrás de este crecimiento, ya que el daño genético acumulado con el paso de los años incrementa el riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer.
Actualmente, el cáncer de vejiga ocupa el lugar número 11 entre los tipos de cáncer más frecuentes en México.
Diagnóstico tardío, uno de los mayores desafíos
Uno de los principales problemas es que hasta el 40 por ciento de los casos se detectan cuando la enfermedad ya se ha extendido a otros órganos.
Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Sangre en la orina.
- Dolor o ardor al orinar.
- Urgencia urinaria frecuente.
- Inflamación o dolor abdominal.
Los especialistas advierten que muchas personas minimizan estas señales o las atribuyen a otros padecimientos, retrasando la atención médica.
Factores de riesgo
El tabaquismo continúa siendo el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de vejiga. También influyen:
- Exposición prolongada al humo de leña.
- Contacto con sustancias químicas tóxicas en ciertos entornos laborales.
- Edad avanzada.
- Enfermedades crónicas que afectan riñones o sistema cardiovascular.
Además, la enfermedad es más frecuente en hombres que en mujeres.
¿Hacia una enfermedad crónica?
Los investigadores consideran que este avance podría representar el inicio de una nueva etapa para el manejo del cáncer de vejiga.
Aunque los estudios continúan, los especialistas esperan que la combinación de inmunoterapia y terapias dirigidas permita transformar esta enfermedad en una condición cada vez más controlable a largo plazo, similar a lo que ha ocurrido con otros tipos de cáncer en los últimos años.
Los próximos ensayos clínicos ayudarán a determinar si estos resultados pueden mantenerse en el tiempo y beneficiar a un mayor número de pacientes.
