El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, alertó sobre el riesgo de que la inteligencia artificial se convierta en un “monstruo de Frankenstein” si su desarrollo carece de fundamentos éticos y sociales sólidos.
Durante una cumbre sobre el impacto de la IA en Nueva Delhi, Türk señaló que una comprensión superficial de los principios fundamentales puede generar sistemas difíciles de controlar. También comparó el avance sin supervisión con “dejar salir el genio de la botella”.
El funcionario advirtió que la tecnología puede profundizar desigualdades, amplificar sesgos y afectar a grupos vulnerables si no se establecen salvaguardas claras. Señaló que la recolección limitada de datos o la falta de diversidad en los equipos de desarrollo puede incorporar prejuicios estructurales en los sistemas.
Türk instó a gobiernos y empresas a realizar evaluaciones de impacto en derechos humanos al diseñar y comercializar herramientas de IA, y subrayó que el poder tecnológico puede utilizarse tanto para fines positivos como para generar riesgos sociales.
