El gobierno de Perú confirmó la construcción de un penal de máxima seguridad en la isla El Frontón, ubicada a siete kilómetros frente a la costa de Lima. La iniciativa busca atender el hacinamiento en los centros penitenciarios del país y albergará a 2,000 internos considerados de alta peligrosidad, según informó la presidenta Dina Boluarte.
El Frontón, que en el pasado funcionó como prisión para presos vinculados con terrorismo y detenidos políticos, vuelve así a tener un papel central en el sistema penitenciario peruano. La decisión se dio a conocer tras una inspección realizada por Boluarte junto con varios ministros de Estado, quienes recorrieron la isla y evaluaron la factibilidad del proyecto.
La presidenta destacó que este nuevo centro penitenciario permitirá mejorar las condiciones de seguridad y control dentro del sistema carcelario, a la vez que contribuirá a descongestionar las cárceles tradicionales del país.
Autoridades locales y expertos en seguridad penitenciaria señalan que el proyecto combina la experiencia histórica de la isla con tecnología moderna de vigilancia y administración de reclusos, buscando reducir riesgos y garantizar una mejor gestión de los internos de alta peligrosidad.
Con esta medida, Perú pretende ofrecer una alternativa segura y controlada para los reos que representan un mayor riesgo, reforzando la infraestructura penitenciaria y abordando uno de los problemas más críticos de su sistema de justicia.
