La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, aseguró el miércoles que «está todo bajo control» para la inauguración del Mundial 2026 que se celebrará el jueves en Ciudad de México, en un contexto de protestas de maestros.
Se espera que la mandataria acuda a la proyección del primer partido entre México y Sudáfrica en el ‘Fan Fest’ de la emblemática plaza del Zócalo.
«Está todo bajo control», señaló Sheinbaum en rueda de prensa.
Si «por alguna razón» la situación con las manifestaciones impide utilizar la plaza para la transmisión del juego inaugural, el gobierno cuenta con sedes alternativas en la capital, afirmó en respuesta a AFP.
Un grupo disidente del sindicato de educación, la CNTE, se mantiene en huelga desde la semana pasada para exigir un aumento salarial y la derogación de una ley de pensiones que el gobierno ve inviable.
Los maestros bloquean calles de la capital a diario. El martes marcharon en una avenida que conduce al estadio Azteca y volvieron al campamento que mantienen en las inmediaciones del Zócalo.
Días atrás derribaron estatuas alusivas al Mundial en el emblemático Paseo de la Reforma.
«Ya tomaré la decisión en su momento: si lo vemos aquí o salgo a una de las 18 sedes» alternativas, dijo Sheinbaum.
La gobernante izquierdista prometió que el acceso al estadio Azteca estará garantizado.
«Se va a llegar al estadio y va a ser una muy buena inauguración».
«No hay problema, todos los que tienen boleto van a llegar», añadió.
Familiares de personas desaparecidas también planean manifestarse en los alrededores del estadio.
Sheinbaum descartó inconvenientes para los turistas que lleguen a través del aeropuerto internacional de Ciudad de México, donde los maestros analizan protestar en la víspera del arranque del campeonato.
