Especialistas en educación y tecnología analizaron el papel que tendrá la inteligencia artificial en el futuro de los procesos educativos, durante un encuentro en el que se abordaron retos, oportunidades y cambios en los modelos de enseñanza.
Durante las discusiones se señaló que la inteligencia artificial puede apoyar la personalización del aprendizaje, la automatización de tareas administrativas y el acceso a contenidos educativos, siempre que se utilice como una herramienta complementaria al trabajo docente.
Los participantes coincidieron en que el uso de estas tecnologías requiere marcos éticos claros, capacitación para docentes y estudiantes, así como políticas públicas que garanticen un acceso equitativo y responsable.
También se destacó la necesidad de fortalecer habilidades críticas, creativas y socioemocionales, ante un entorno educativo en el que la tecnología tendrá una mayor presencia.
El análisis formó parte de un debate más amplio sobre cómo integrar la inteligencia artificial en la educación sin sustituir el papel humano en los procesos de aprendizaje.
