En un paso más para revertir la disminución de la natalidad en Rusia, los legisladores del país aprobaron el martes una ley que prohíbe la promoción de un estilo de vida sin hijos. Esta medida es parte de un esfuerzo más amplio por parte del Kremlin para fomentar la natalidad y consolidar a Rusia como un bastión de los valores tradicionales, en un contexto que refleja su creciente confrontación ideológica con Occidente.
El analista Raksha, señalan que la prohibición de la promoción de un estilo de vida sin hijos no tendrá un impacto significativo en la tasa de natalidad del país. Raksha, al referirse al proyecto de ley en septiembre, argumentó que la medida es más un asunto político y no está relacionada con las soluciones reales a los problemas demográficos de Rusia.
La aprobación de esta ley se inserta en una serie de políticas que buscan frenar el descenso de la población rusa, que ha experimentado una disminución significativa en los últimos años debido a factores como la baja tasa de natalidad y la alta mortalidad. Mientras tanto, el gobierno continúa promoviendo la idea de que el país debe defender su identidad y valores frente a una influencia occidental que considera desmoronada.
