Reino Unido: El diputado Josh MacAlister ha presentado un proyecto de ley que propone elevar a 16 años la edad mínima para que las plataformas recojan datos de los usuarios. Esta medida prohibiría a las redes sociales procesar información de menores de esa edad, obligando a las empresas a modificar sus aplicaciones para restringir el acceso o limitar la recolección de datos.
Australia: El gobierno australiano también está considerando prohibir el acceso a redes sociales para menores de 16 años. La legislación, liderada por el primer ministro Anthony Albanese, busca proteger la salud mental y física de los menores, citando los daños causados por el abuso y contenido nocivo en las plataformas.
Debate y críticas: Estas medidas han generado un intenso debate global. Mientras algunos sectores apoyan las restricciones por razones de seguridad, la industria tecnológica y ciertos expertos se oponen. La Asociación de la Industria Digital de Australia, que representa a gigantes tecnológicos como Meta, TikTok, X (anteriormente Twitter) y Google, advierte que una prohibición podría empujar a los menores hacia espacios menos seguros y menos regulados en internet, afectando su socialización y bienestar.
Estas propuestas reflejan la creciente preocupación por los riesgos digitales para los jóvenes, pero también evidencian el conflicto entre la privacidad, la seguridad y los intereses comerciales de la industria tecnológica.
