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Los tres mayores fabricantes de memoria del mundo, Samsung, Micron y SK Hynix, enfrentan una demanda colectiva en Estados Unidos por presuntamente coordinar una reducción deliberada en la producción de memoria RAM convencional para elevar los precios y favorecer la fabricación de chips destinados a la inteligencia artificial.
La acusación sostiene que las compañías habrían creado una escasez artificial de memorias DDR3 y DDR4, utilizadas en computadoras, consolas y otros dispositivos electrónicos.
Acusan un presunto «RAMageddon»
La demanda, citada por el medio especializado Law360, describe la supuesta estrategia como «RAMageddon», una conspiración en la que los fabricantes limitarían la oferta de memoria DRAM tradicional mientras redirigen su capacidad de producción hacia memorias HBM (High Bandwidth Memory), ampliamente utilizadas en servidores y centros de datos dedicados a inteligencia artificial.
Según los demandantes, esta práctica habría provocado incrementos acelerados en los precios de la memoria utilizada por la industria del hardware de consumo.
La IA estaría detrás del cambio de producción
La creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial ha disparado el consumo de memorias HBM, utilizadas por empresas que desarrollan modelos avanzados de IA.
La demanda sostiene que este mercado resulta mucho más rentable que el suministro de memorias para fabricantes de consolas, computadoras personales y dispositivos electrónicos, por lo que Samsung, Micron y SK Hynix habrían reducido simultáneamente la producción de módulos convencionales.
No es la primera vez que enfrentan acusaciones
El caso también recuerda antecedentes similares dentro de la industria.
En 2005, Samsung y Micron aceptaron pagar multas de 300 millones y 185 millones de dólares, respectivamente, tras declararse culpables de participar en una conspiración internacional para fijar los precios de la memoria DRAM.
Posteriormente, entre 2016 y 2018, las autoridades de China investigaron nuevamente a Samsung, Micron y SK Hynix por posibles prácticas anticompetitivas relacionadas con el mercado de memorias, aunque en esa ocasión no se logró demostrar una coordinación ilegal.
El caso podría afectar a toda la industria tecnológica
De prosperar la demanda, las compañías tendrían que responder por las acusaciones de operar como un oligopolio, limitando deliberadamente la oferta para incrementar sus ganancias.
Los demandantes consideran que estas prácticas habrían afectado directamente el precio de computadoras, consolas, componentes para videojuegos y otros dispositivos que dependen de memoria DRAM convencional.
Por ahora, Samsung, Micron y SK Hynix deberán defenderse ante los tribunales y demostrar que el aumento en los precios responde a condiciones normales del mercado y no a una coordinación entre los principales fabricantes de memoria del mundo.
