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La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que la educación en México pueda calificarse como “terrible” tras los resultados de PISA 2025 y defendió el modelo de la Nueva Escuela Mexicana, al destacar indicadores relacionados con una mayor cobertura educativa y una menor brecha entre estudiantes de distintos contextos socioeconómicos.
Durante La Mañanera del Pueblo de este jueves 10 de septiembre, la mandataria respondió a las críticas sobre el desempeño del país en la evaluación internacional.
Sheinbaum destacó que los propios datos de PISA muestran cambios que, desde la perspectiva del Gobierno federal, deben considerarse al momento de interpretar los resultados.
Sheinbaum destaca mayor cobertura educativa
Uno de los datos resaltados fue el aumento en la proporción de jóvenes de 15 años elegibles para presentar la evaluación.
En 2015, el porcentaje era de 62%, mientras que para 2025 alcanzó el 69%.
El Gobierno federal señaló que este incremento refleja un crecimiento sostenido en la matrícula de educación secundaria y que actualmente una mayor proporción de adolescentes permanece dentro del sistema educativo.
Este factor, de acuerdo con lo expuesto por Sheinbaum, también implica que las evaluaciones incorporan a más estudiantes provenientes de contextos históricamente marginados.
México registra menor brecha que el promedio de la OCDE en ciencias
La presidenta también destacó los resultados relacionados con las diferencias de desempeño entre estudiantes favorecidos y desfavorecidos socioeconómicamente.
En el área de ciencias, México registró una diferencia de 68 puntos entre ambos grupos, mientras que el promedio de los países integrantes de la OCDE fue de 85 puntos.
Este indicador fue utilizado por Sheinbaum para defender que los resultados de PISA deben analizarse más allá de las calificaciones generales y considerar también aspectos relacionados con la equidad y el acceso a la educación.
Defiende la Nueva Escuela Mexicana
Sheinbaum respaldó el sistema de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) ante los cuestionamientos derivados de los resultados de PISA 2025.
La mandataria sostuvo que no comparte las interpretaciones que presentan el panorama educativo nacional únicamente desde una perspectiva negativa.
Su postura se centra en que, además del desempeño académico, deben evaluarse factores como el aumento de la cobertura, la incorporación de estudiantes de contextos vulnerables y las diferencias educativas relacionadas con el nivel socioeconómico.
El debate sobre PISA 2025 vuelve así a colocar en discusión no solamente los resultados académicos de los estudiantes mexicanos, sino también qué indicadores deben utilizarse para evaluar los avances y desafíos del sistema educativo nacional.
