El gobierno de Taiwán investiga a varias empresas chinas por un posible robo de tecnología sensible usada en la industria de los semiconductores.
Según la Oficina de Investigación Criminal, al menos tres compañías con vínculos financieros con China habrían reclutado personal taiwanés para obtener información confidencial. Esto violaría leyes de seguridad económica del país.
Las autoridades explicaron que las empresas operaban a través de filiales ocultas o socios locales. Su objetivo era extraer propiedad intelectual estratégica para usarla en el desarrollo industrial de China.
Taiwán es uno de los líderes mundiales en la producción de chips avanzados. Este sector es considerado clave para la economía y la seguridad nacional.
La investigación ocurre en medio de una creciente tensión entre China y Taiwán. El caso podría aumentar el conflicto geopolítico en Asia y afectar la relación con Estados Unidos y otras potencias tecnológicas.
