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Kabul, Afganistán.– Un terremoto de magnitud 6,0 sacudió el este de Afganistán la noche del domingo, dejando al menos 800 muertos y más de 2,500 heridos, según el gobierno talibán. El epicentro se localizó a 27 kilómetros al este-noreste de Jalalabad, en la provincia de Nangarhar, a solo ocho kilómetros de profundidad, lo que intensificó los daños.
Rescate entre escombros
En las provincias de Kunar y Nangarhar, los habitantes pasaron la noche removiendo escombros en busca de familiares desaparecidos. La precariedad de las comunicaciones en esta región montañosa y remota ha complicado las labores de rescate, mientras las réplicas incrementaron el temor entre los sobrevivientes.
Docenas de vuelos llegaron y salieron del Aeropuerto de Nangarhar, trasladando heridos hacia hospitales locales que se encuentran saturados.
Llamado internacional
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, advirtió que la catástrofe se suma a la crisis humanitaria que atraviesa el país:
“Esto añade muerte y destrucción a otros desafíos, incluyendo la sequía y el retorno forzado de millones de afganos de países vecinos”.
Grandi pidió a la comunidad internacional apoyar los esfuerzos de ayuda humanitaria para atender a las víctimas de este nuevo desastre.
