Durante una conferencia en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso énfasis en la necesidad de controlar la proliferación de armamento nuclear a nivel mundial. Entre los temas tratados, destacó su diálogo con Vladímir Putin para coordinar límites en los arsenales estratégicos de ambos países.
Trump explicó que Estados Unidos mantiene la mayor cantidad de ojivas nucleares, seguido de Rusia, mientras que China ocupa el tercer lugar, aunque su programa está creciendo rápidamente. “China nos alcanzará en cinco años si continúa a este ritmo”, advirtió el mandatario.
Diversos informes sugieren que EE. UU. posee alrededor de 3,748 ojivas, mientras que Rusia tendría entre 4,477 y 5,580, lo que lo convertiría en el país con el arsenal más amplio del mundo. Por su parte, China contaría con unas 600 ojivas, incrementando cerca de 100 anualmente según estimaciones estadounidenses.
El presidente subrayó que estas cifras reflejan la importancia de mantener un diálogo constante entre las potencias, con el objetivo de prevenir escaladas y garantizar la estabilidad internacional.
El mensaje llega en un contexto de creciente competencia militar y tecnológica, donde el equilibrio estratégico entre Estados Unidos, Rusia y China sigue siendo un asunto crítico en la seguridad global y en la política de desarme nuclear.
