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Tsunami, un perro rescatista de raza Border Collie que localizó a 26 personas con vida entre los escombros tras los terremotos del 24 de junio en Venezuela, recibió un homenaje especial después de retirarse de sus labores: una estatua de bronce en la ciudad de Maracaibo.
La escultura lleva por nombre “Guardián de la Esperanza” y fue instalada en el parque Vereda del Lago para reconocer el trabajo realizado por el canino durante las labores de búsqueda y rescate.
Tsunami tiene actualmente nueve años y su historia comenzó lejos de los reconocimientos: antes de convertirse en perro rescatista, fue salvado de una situación de maltrato y abandono.
Tsunami ayudó a localizar a 26 personas con vida
Durante los trabajos posteriores a los terremotos del 24 de junio, Tsunami participó en la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros.
Su entrenamiento, agilidad y capacidad para localizar personas permitieron que el Border Collie se convirtiera en un elemento importante durante las labores de emergencia.
De acuerdo con la información difundida sobre su trayectoria, Tsunami localizó a 26 personas con vida.
Su trabajo también fue reconocido por bomberos y autoridades locales, quienes le otorgaron el Botón Honor al Mérito y la Medalla al Valor.
“Guardián de la Esperanza”, la estatua dedicada a Tsunami
Tras su retiro, la ciudad de Maracaibo decidió dejar un reconocimiento permanente a su trayectoria.
La estatua de bronce fue realizada por el artista Josué Benjamín Figueroa y se encuentra en el parque Vereda del Lago.
La obra, bautizada como “Guardián de la Esperanza”, busca representar la lucha, la esperanza y el trabajo conjunto durante situaciones de emergencia.
De esta manera, la figura de Tsunami quedó inmortalizada en uno de los espacios públicos de la ciudad.
De una situación de abandono a convertirse en perro rescatista
La historia de Tsunami también destaca por sus orígenes.
Antes de integrarse a las labores de búsqueda y rescate, el Border Collie fue rescatado de una situación de maltrato y abandono.
Posteriormente fue entrenado para aprovechar características como su inteligencia, agilidad y capacidad de aprendizaje en tareas destinadas a localizar personas.
Con el paso de los años, su trabajo lo llevó a participar en operaciones de emergencia hasta llegar a los rescates por los que ahora es reconocido.
Tsunami se retira a los nueve años
Después de años de servicio, Tsunami llegó a los nueve años y se retiró de sus actividades como perro rescatista.
Su trayectoria quedó marcada por las personas que ayudó a localizar, los reconocimientos entregados por las autoridades y ahora por una estatua que permanecerá en Maracaibo.
El monumento “Guardián de la Esperanza” convierte así la historia del Border Collie en un homenaje no solamente a Tsunami, sino también al papel que desempeñan los perros entrenados para ayudar a localizar personas durante terremotos y otras situaciones de emergencia.

