Un grupo de investigadores identificó un mecanismo en el cerebro que podría explicar por qué las personas recaen en conductas adictivas, incluso después de largos periodos de abstinencia.
El estudio, realizado en modelos animales y publicado en la revista científica Neuron, señala que las recaídas no se deben a un deterioro irreversible del cerebro, sino a un desequilibrio en ciertos circuitos neuronales.
Los científicos detectaron que un tipo específico de neuronas inhibitorias, ubicadas en la corteza prefrontal, actúan como un “interruptor” que influye en la búsqueda de sustancias. Cuando estas células se encuentran hiperactivas, el circuito de adicción permanece activo.
Durante la investigación, al reducir la actividad de estas neuronas, los sujetos dejaron de buscar la sustancia, lo que sugiere que este mecanismo podría ser clave en el control de las recaídas.
Los resultados también indican que el sistema de recompensa del cerebro puede mantenerse alterado con el tiempo, aumentando la probabilidad de retomar el consumo.
Este hallazgo abre la posibilidad de desarrollar tratamientos más específicos y personalizados enfocados en regular estos circuitos neuronales y reducir el riesgo de recaída en personas con trastornos por consumo de sustancias.
