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La relación entre COVID-19 y los coágulos sanguíneos
Diversos estudios médicos han encontrado una relación importante entre la COVID-19 y la formación de coágulos sanguíneos.
Los especialistas señalan que las personas con cuadros graves de coronavirus, especialmente aquellas que requirieron hospitalización, presentan un mayor riesgo de desarrollar trombosis y otras complicaciones vasculares.
Los coágulos pueden aparecer en:
- piernas,
- pulmones,
- corazón,
- cerebro,
- y otros órganos.
Por qué la COVID-19 puede provocar trombos
Los científicos consideran que existen varios factores que favorecen la aparición de coágulos durante la infección:
Inmovilidad prolongada
Los pacientes con síntomas severos suelen pasar largos periodos en cama, lo que aumenta el riesgo de trombosis.
Inflamación intensa
La COVID-19 puede desencadenar una respuesta inflamatoria elevada que afecta vasos sanguíneos y órganos.
Daño en vasos y células sanguíneas
El virus puede alterar el revestimiento interno de los vasos sanguíneos, favoreciendo la coagulación.
Quiénes tienen más riesgo
Aunque cualquier persona puede desarrollar coágulos relacionados con COVID-19, existen factores que aumentan el riesgo:
- obesidad,
- diabetes,
- hipertensión,
- enfermedades cardíacas,
- tabaquismo,
- edad avanzada,
- anemia drepanocítica,
- y hospitalización prolongada.
Síntomas de alerta
Los síntomas dependen de la zona afectada por el coágulo.
Entre los principales signos de trombosis destacan:
- dolor o calambres en piernas o brazos,
- hinchazón y enrojecimiento,
- sensación de calor en extremidades,
- falta de aire repentina,
- dolor en el pecho,
- tos con sangre,
- mareos o debilidad.
Señales de posible derrame cerebral
La COVID-19 también puede favorecer eventos cerebrovasculares.
Las señales de alerta incluyen:
- dificultad para hablar,
- pérdida de fuerza en un lado del cuerpo,
- problemas de visión,
- confusión repentina,
- pérdida de coordinación,
- y dolor de cabeza intenso.
Los especialistas recomiendan acudir de inmediato a atención médica ante cualquiera de estos síntomas.
Qué se sabe sobre las vacunas y los coágulos
Se han reportado casos poco frecuentes de coágulos sanguíneos después de algunas vacunas contra COVID-19.
Sin embargo, expertos en salud pública señalan que el riesgo de trombosis por la propia infección de COVID-19 suele ser mucho mayor que el asociado a la vacunación.
Además, los beneficios de las vacunas continúan superando ampliamente los posibles riesgos en la mayoría de las personas.
Cómo reducir el riesgo
Especialistas recomiendan varias medidas preventivas:
- mantenerse físicamente activo,
- evitar largos periodos sentado o acostado,
- hidratarse adecuadamente,
- controlar enfermedades preexistentes,
- evitar fumar y el consumo excesivo de alcohol.
La importancia del diagnóstico temprano
Los médicos destacan que detectar y tratar los coágulos a tiempo puede reducir significativamente las complicaciones graves.
Actualmente existen estudios y pruebas especializadas para evaluar alteraciones en la coagulación en pacientes con antecedentes de COVID-19.
