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Especialistas alertan sobre el crecimiento de infecciones de transmisión sexual en adolescentes y jóvenes, en un contexto marcado por la desinformación, los mitos y la baja percepción del riesgo.
El uso del preservativo entre adolescentes y jóvenes continúa en descenso, una tendencia que preocupa a especialistas en salud sexual debido al aumento sostenido de las infecciones de transmisión sexual (ITS) registradas en los últimos años.
Según datos citados por expertos, apenas el 14,5% de la población utiliza preservativo en todas sus relaciones sexuales. La situación es aún más preocupante entre las nuevas generaciones: solo el 5% de los adolescentes y el 13% de los jóvenes aseguran utilizarlo siempre.
La disminución en el uso coincide con un incremento en los casos de enfermedades de transmisión sexual, especialmente entre personas de 15 a 24 años, uno de los grupos con mayor crecimiento en las notificaciones sanitarias.
El VIH y otras ITS siguen siendo un riesgo real
De acuerdo con estadísticas oficiales, el 98% de los nuevos diagnósticos de VIH están asociados a relaciones sexuales sin protección.
Sin embargo, el VIH no es la única infección que puede transmitirse durante una relación sexual sin preservativo. Los especialistas recuerdan que también existe riesgo de contagio de:
- Sífilis
- Gonorrea
- Clamidia
- Herpes genital
- Virus del Papiloma Humano (VPH)
- Hepatitis A, B y C
Muchas de estas infecciones pueden desarrollarse sin síntomas durante largos períodos, facilitando su transmisión sin que las personas sepan que están infectadas.
La sífilis registra cifras históricas
Uno de los casos que más preocupa a las autoridades sanitarias es el de la sífilis.
Durante 2025 se notificaron más de 46 mil casos en Argentina, lo que representó un incremento superior al 75% respecto a los registros de 2022.
Especialistas explican que este aumento responde tanto a una mayor circulación de la enfermedad como a una mejora en los sistemas de diagnóstico y detección temprana.
Los síntomas que no deben ignorarse
Aunque algunas ITS pueden ser asintomáticas, existen señales que deben motivar una consulta médica inmediata:
- Flujo genital anormal de color amarillo, verde o grisáceo.
- Ardor o dolor al orinar.
- Picazón en genitales o zona anal.
- Aparición de ampollas, verrugas o úlceras.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
Los especialistas advierten que un diagnóstico y tratamiento oportunos permiten evitar complicaciones como infertilidad, daños en órganos internos o ciertos tipos de cáncer.
¿Por qué los jóvenes usan menos preservativo?
Los expertos señalan que el problema no está relacionado únicamente con el acceso al preservativo.
La desinformación, los prejuicios y algunos mitos continúan influyendo en las decisiones de adolescentes y jóvenes.
Entre las creencias más frecuentes se encuentran:
- Que el preservativo disminuye el placer.
- Que afecta la erección.
- Que utilizarlo implica desconfianza hacia la pareja.
- Que en relaciones estables ya no es necesario.
A esto se suma la influencia de contenidos en redes sociales, la pornografía y ciertos discursos que normalizan las relaciones sexuales sin protección.
El preservativo sigue siendo la mejor herramienta de prevención
Los especialistas coinciden en que el preservativo continúa siendo el método más efectivo para reducir el riesgo de transmisión del VIH y otras infecciones sexuales.
Cuando se utiliza correctamente y de forma constante desde el inicio hasta el final de la relación sexual, puede ofrecer una protección superior al 85% frente a diversas ITS.
Además, recomiendan complementar la prevención con controles médicos periódicos y conversaciones abiertas sobre salud sexual.
Consejos para mantener relaciones sexuales más seguras
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Utilizar preservativo en todas las relaciones sexuales.
- Colocarlo antes de cualquier contacto genital.
- Mantenerlo durante toda la práctica sexual.
- Realizar controles médicos periódicos.
- Consultar rápidamente ante cualquier síntoma sospechoso.
- Informarse mediante fuentes confiables sobre salud sexual.
Los especialistas destacan que la educación sexual basada en evidencia científica continúa siendo una de las herramientas más importantes para reducir contagios y fomentar hábitos de autocuidado desde edades tempranas.
Una cuestión de salud pública
La baja utilización del preservativo y el aumento de las infecciones de transmisión sexual representan un desafío creciente para los sistemas sanitarios.
Los expertos sostienen que el mensaje debe ser constante y libre de prejuicios: el uso del preservativo no solo previene embarazos no planificados, sino que sigue siendo la principal barrera contra enfermedades que pueden tener consecuencias permanentes para la salud.
Promover su uso cotidiano, especialmente entre adolescentes y jóvenes, continúa siendo una de las estrategias más efectivas para proteger la salud sexual de la población.
