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La economía mexicana registró un retroceso de 0.3% durante mayo de 2026 respecto a abril, de acuerdo con el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con este resultado se rompió una racha de tres meses consecutivos de crecimiento, reflejando una desaceleración en el desempeño de las principales actividades productivas del país.
La industria y el campo impulsaron la caída
El principal factor detrás del retroceso fue el desempeño negativo de las actividades secundarias, que incluyen sectores como la manufactura, la construcción, la minería y la generación de energía.
A esto se sumó la disminución en las actividades primarias, relacionadas con la agricultura, la ganadería, la pesca y el aprovechamiento forestal.
Ambos sectores restaron dinamismo a la economía durante mayo y provocaron el resultado negativo del mes.
Los servicios evitaron una caída mayor
En contraste, las actividades terciarias, que agrupan al comercio y los servicios, mostraron un crecimiento de 0.2% respecto a abril.
Aunque el avance fue moderado, permitió amortiguar parcialmente el impacto de la caída registrada en la industria y el sector agropecuario.
Los servicios continúan siendo uno de los principales motores de la economía mexicana gracias al consumo interno y la actividad comercial.
La economía aún crece frente al año pasado
Pese al retroceso mensual, el desempeño anual continúa siendo positivo.
En comparación con mayo de 2025, la actividad económica del país mostró un crecimiento de 2%, lo que significa que la economía mantiene una expansión respecto al año anterior.
Sin embargo, este ritmo fue inferior al observado en abril, lo que confirma una moderación en el crecimiento económico durante el segundo trimestre del año.
¿Qué significa este resultado?
Una caída mensual no implica necesariamente que la economía haya entrado en recesión.
Los indicadores económicos suelen registrar variaciones de un mes a otro debido a factores como la producción industrial, las condiciones climáticas, la demanda interna o el comportamiento del comercio internacional.
No obstante, los datos de mayo muestran que algunos sectores enfrentaron mayores dificultades para mantener el ritmo de crecimiento observado en los meses anteriores.
El desempeño del segundo trimestre será clave
Los próximos reportes del Inegi permitirán conocer si la disminución registrada en mayo fue un ajuste temporal o el inicio de una desaceleración más prolongada.
Analistas seguirán de cerca el comportamiento de la producción industrial, el consumo, la inversión y el empleo para evaluar la fortaleza de la economía mexicana durante la segunda mitad de 2026.
Por ahora, el crecimiento anual permanece en terreno positivo, aunque con señales de menor dinamismo respecto a los primeros meses del año.
