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Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.
Astrónomos e ingenieros aeroespaciales enfrentan un nuevo misterio en el sistema solar tras descubrir que el asteroide 1998 KY26 acelera de manera inesperada en su trayectoria, según un reporte publicado en la revista Icarus y difundido por el medio ScienceAlert.
La mayoría de los objetos espaciales de este tipo mantienen comportamientos predecibles bajo la influencia de la gravedad y la presión de la radiación solar. Sin embargo, este cuerpo rocoso de 11 metros de diámetro presenta una aceleración perpendicular al plano de su órbita que desafía los modelos tradicionales de movimiento interplanetario.
¿Por qué se creía que era un cometa oscuro?
Ante la inusual aceleración del objeto, los científicos consideraron la hipótesis de que se tratara de un llamado cometa oscuro. Estos cuerpos celestes comparten la apariencia de los asteroides comunes, pero cuentan con actividad cometaria invisible impulsada por la sublimación de hielo interno que libera gases hacia el espacio sin formar la tradicional cauda visible.
Para comprobar esta teoría, los investigadores Korbin Hansen y Masatoshi Hirabayashi, del Instituto Tecnológico de Georgia, calcularon las temperaturas superficiales e internas del asteroide utilizando datos sobre su tamaño, órbita y reflectividad. Los resultados determinaron que el cuerpo celeste rota una vez cada 5.35 minutos.
Temperaturas incompatibles con el hielo
El análisis térmico reveló un dato clave sobre la composición del asteroide. Para que el hielo de agua permanezca estable a largo plazo, las temperaturas deben mantenerse por debajo de los 145 Kelvin (-128 grados Celsius).
No obstante, los modelos indicaron que las regiones más frías de este objeto espacial registran un promedio de al menos 212 Kelvin (-61 grados Celsius) en su órbita alrededor del Sol. A este nivel térmico, cualquier reserva de hielo se evaporaría por completo en pocas décadas, descartando que el gas propelente sea la causa principal de su aceleración actual.
Mientras la comunidad científica evalúa si la presión de la radiación solar es la fuerza responsable del fenómeno, la agencia espacial de Japón avanza con la misión Hayabusa2, cuya llegada al asteroide 1998 KY26 está programada para julio de 2031 para esclarecer su naturaleza.
Fuente: ScienceAlert
Esta nota fue elaborada por la redacción de 6W News a partir de la fuente citada, con la colaboración de profesionales del medio y el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestro Manual Editorial.
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