El llamado Blue Monday, que suele ubicarse en el tercer lunes de enero, es conocido popularmente como el día más triste del año. Sin embargo, especialistas en psicología señalan que esta denominación no cuenta con sustento científico sólido y responde más a una construcción mediática que a un fenómeno comprobado.
El concepto surgió a partir de una fórmula que combina factores como el clima, las deudas posteriores a las fiestas decembrinas, la falta de motivación y el abandono de propósitos de año nuevo. No obstante, psicólogos explican que el estado de ánimo no puede determinarse por una fecha específica ni por una ecuación matemática.
Desde la psicología se advierte que las emociones humanas son variables y dependen de múltiples factores individuales, sociales y contextuales. Aunque enero puede representar un periodo de ajuste tras las vacaciones, no existe evidencia que indique un aumento generalizado de tristeza o depresión en un día concreto.
Los especialistas recomiendan prestar atención al bienestar emocional durante todo el año y buscar apoyo profesional cuando los sentimientos de tristeza o desánimo se prolongan en el tiempo.
