El hongo Candida auris se ha convertido en una preocupación creciente en hospitales de Nueva York y Nueva Jersey, debido a su resistencia a tratamientos convencionales y su rápida propagación en entornos de salud.
De acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), en 2023 se registraron 4,514 casos clínicos en Estados Unidos, con presencia en 39 estados.
En el área metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey, se concentró cerca del 20% de los casos nacionales, con 623 pacientes diagnosticados y 849 portadores asintomáticos detectados en operativos de vigilancia.
El hongo, identificado por primera vez en 2009, presenta altos niveles de resistencia: más del 95% de los casos no responden al fluconazol, y entre 15% y 30% muestran resistencia a otros antifúngicos como la anfotericina B.
Las autoridades sanitarias advierten que el principal riesgo se encuentra en hospitales y centros de cuidados prolongados, donde la transmisión es más difícil de controlar.
Especialistas señalan que el aumento de estos patógenos está relacionado con el uso inadecuado de antimicrobianos y representa un desafío para la salud pública.
