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Foto de Circe Denyer en Pexels
Científicos del Schmidt Ocean Institute capturaron en video a una profundidad de 1,259 metros a un pez tragamundo con el estómago sumamente distendido durante una inmersión frente a las costas de Trinidad y Tobago. De acuerdo con el reporte de ScienceAlert, el ejemplar pertenece a la especie Chiasmodon niger, conocida por medir entre 10 y 20 centímetros y tener la capacidad de ingerir presas que multiplican por diez su propia masa corporal.
¿Cómo logra el pez tragamundo cazar presas tan grandes?
El entorno de las profundidades marinas se caracteriza por la escasez constante de alimento, lo que impulsó la evolución de adaptaciones morfológicas particulares en diversas especies. Diva Amon, científica jefa de la expedición, explicó que estos organismos desarrollaron mandíbulas capaces de dislocarse y un estómago que se estira de manera similar a un globo. Gracias a esta flexibilidad anatómica, los especímenes pueden tragar presas enteras que superan notablemente sus dimensiones físicas.
La comunidad científica mantiene dudas sobre los métodos exactos de caza debido a la dificultad de observar estos eventos en el medio natural. Algunos investigadores plantean la hipótesis de que el animal captura a sus víctimas comenzando por la cola, utilizando un conjunto de dientes orientados hacia atrás para introducir el cuerpo de la presa de forma gradual. No obstante, este comportamiento sigue siendo una suposición basada en la observación de especímenes capturados previamente.
Los riesgos de una digestión lenta en el abismo
La anatomía de este depredador puede volverse en su contra si el proceso digestivo no ocurre con la rapidez necesaria. ScienceAlert detalla que cuando el organismo no procesa el alimento a tiempo, la materia orgánica en descomposición dentro del estómago genera gases. Esta acumulación de aire actúa de manera semejante a un globo, provocando que el pez flote de forma involuntaria hacia la superficie del océano.
Diversos registros históricos documentan hallazgos de ejemplares muertos flotando con estómagos sobredimensionados, como un caso registrado en las Islas Caimán donde un pez de 19 centímetros albergaba una presa de 86 centímetros de longitud. El avistamiento reciente destaca en la investigación oceanográfica porque muestra al organismo desplazándose con vida en su hábitat natural, aunque los científicos señalan que la falta de tecnología de escaneo médico en alta mar impide conocer con exactitud la naturaleza de su última comida.
Fuente: ScienceAlert
Esta nota fue elaborada por la redacción de 6W News a partir de la fuente citada, con la colaboración de profesionales del medio y el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestro Manual Editorial.
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