El hongo Sporothrix brasiliensis genera preocupación entre especialistas por su capacidad de transmitirse de gatos a humanos y provocar infecciones cutáneas que requieren tratamiento médico.
La infección, conocida como esporotricosis, puede transmitirse principalmente a través de rasguños o contacto con lesiones de gatos infectados. En humanos suele manifestarse con bultos o úlceras en la piel, especialmente en manos y brazos.
En los gatos, los signos más visibles incluyen llagas profundas y costras en el hocico, la nariz o las orejas, además de estornudos y problemas respiratorios cuando la infección afecta las vías respiratorias.
Un brote reportado en 2025 en Uruguay, investigado por el Instituto de Higiene de la Universidad de la República, documentó el contagio de una familia tras el contacto con un gato rescatado que provenía de Brasil.
Especialistas señalan que identificar las lesiones a tiempo y acudir a atención médica o veterinaria es clave para evitar complicaciones y frenar la propagación.
