Autoridades de Estados Unidos liberaron a Annie Ramos, esposa de un sargento del Ejército, quien había sido detenida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) dentro de una base militar en Louisiana.
Ramos, originaria de Honduras, enfrentaba un proceso de deportación pese a haber iniciado trámites para regularizar su estatus migratorio tras contraer matrimonio con un miembro activo de las Fuerzas Armadas.
El caso generó críticas por parte de organizaciones y especialistas en derecho migratorio, quienes señalaron que este tipo de detenciones podría afectar la estabilidad de las familias militares y el reclutamiento.
De acuerdo con autoridades, la detención se enmarca en el endurecimiento de las políticas migratorias, que ya no consideran el vínculo con personal militar como un factor determinante para evitar deportaciones.
El caso reavivó el debate sobre el impacto de estas medidas en la seguridad nacional y en las condiciones de las familias de militares en servicio.
