La intensa tormenta que azotó la Ciudad de México la tarde del domingo provocó inundaciones graves en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM), tanto en pistas como dentro de las terminales 1 y 2. Salas de espera, pasillos, mostradores y carouseles de equipaje se inundaron, complicando la movilidad de pasajeros y personal.
Ante la falta de visibilidad y las condiciones inseguras, las autoridades suspendieron operaciones de aterrizaje y despegue durante al menos 3 a 4 horas. Más de 100 vuelos se vieron afectados –entre cancelados, retrasados o desviados–, lo que dejó a casi 15 mil pasajeros en espera o varados. Algunas aerolíneas redirigieron aviones a aeropuertos alternos.
Pese a que las operaciones comenzaron a restablecerse temprano el lunes, persistieron largas filas y desorientación entre los viajeros. El evento llenó redes sociales de imágenes impactantes y puso en evidencia la vulnerabilidad del sistema aeroportuario frente a lluvias extremas.
