Irán intensificó su ofensiva regional con el lanzamiento de más de 600 misiles y más de 800 drones hacia distintos puntos de Medio Oriente, en una escalada que ha elevado las tensiones entre varios países de la región.
Los ataques han impactado o sido interceptados en territorios de Israel, Bahréin, Irak, Jordania, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita, Siria, Emiratos Árabes Unidos, Chipre y Omán.
En Israel se reportaron impactos en zonas residenciales de Tel Aviv y en Beit Shemesh, donde autoridades locales informaron que al menos nueve personas murieron, once permanecen desaparecidas y decenas resultaron heridas tras el impacto de un misil contra un edificio residencial. Cuatro edificios resultaron destruidos y un proyectil penetró un refugio.
La Guardia Revolucionaria de Irán informó que las nuevas oleadas forman parte de la operación denominada “Promesa Honesta 4” y aseguró que las acciones continuarán.
En el Golfo Pérsico se reportaron intercepciones de proyectiles sobre bases con presencia militar de Estados Unidos, entre ellas Base aérea Al Udeid en Qatar y la Quinta Flota de Estados Unidos en Bahréin. En Emiratos Árabes Unidos se registraron intercepciones, caída de restos en Abu Dabi y un incendio en Dubái tras un impacto.
Diversos gobiernos de la región condenaron la ofensiva y señalaron que se reservan el derecho de responder, mientras crece la preocupación por una posible confrontación regional de mayor escala.
