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México registra menos hijos por mujer
México atraviesa un cambio demográfico marcado por una reducción en el número promedio de hijos por mujer.
Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 muestran que la tasa global de fecundidad pasó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024.
La caída de fecundidad en México coloca al indicador nacional por debajo del nivel de reemplazo generacional, estimado aproximadamente en 2.1 hijos por mujer.
¿Qué significa una tasa de fecundidad de 1.2?
La tasa global de fecundidad representa el número promedio de hijos que tendría una mujer a lo largo de su vida reproductiva si se mantuvieran las tasas observadas por edad.
Una tasa de 1.2 no significa que todas las mujeres mexicanas tengan uno o dos hijos, sino que representa un promedio demográfico.
El nivel de reemplazo cercano a 2.1 permite, en determinadas condiciones de mortalidad y migración, que una generación sea sustituida por la siguiente.
Mantenerse por debajo de ese nivel durante periodos prolongados puede modificar gradualmente la estructura por edades de la población.
CDMX registra una tasa de apenas 0.8
La disminución no ocurre de la misma manera en todas las entidades.
La Ciudad de México registra una de las cifras más bajas del país, con aproximadamente 0.8 hijos por mujer.
Incluso Chiapas, que presenta la tasa más elevada entre las entidades, se ubica en aproximadamente 1.8, también por debajo del nivel de reemplazo.
Los datos muestran así que la reducción de la fecundidad no está concentrada únicamente en determinadas regiones del país.
Sheinbaum pide estudiar por qué disminuye la fecundidad
Ante los resultados, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió profundizar en las causas del cambio antes de establecer políticas públicas específicas.
La mandataria solicitó al INEGI y a la Agencia de Transformación Digital realizar un análisis con información desagregada.
Sheinbaum planteó que deben estudiarse desde distintas disciplinas las razones por las que algunos jóvenes deciden no tener hijos o tener solamente uno.
Trabajo y maternidad tardía, entre factores a estudiar
Sheinbaum mencionó entre los fenómenos que deben analizarse la mayor participación de las mujeres en el mercado laboral y la decisión de algunas de postergar la maternidad.
Estos elementos fueron planteados como factores que requieren estudio y no como causas únicas de la reducción.
Las decisiones reproductivas pueden estar relacionadas con múltiples condiciones económicas, sociales, laborales, culturales y personales.
Determinar el peso específico de cada una requiere información adicional.
México también envejece
La reducción de la fecundidad ocurre mientras cambia la estructura de edades del país.
Los resultados de la Encuesta Intercensal muestran un aumento en la edad mediana de la población, que pasó de 29 a 32 años entre 2020 y 2025.
México todavía mantiene una población numerosa en edades productivas, por lo que los efectos de una fecundidad más baja se desarrollan gradualmente.
Sin embargo, mantener esta tendencia durante décadas aumentaría proporcionalmente el peso de los adultos mayores.
¿La caída de nacimientos puede afectar la economía?
Una fecundidad persistentemente baja puede tener consecuencias económicas en el largo plazo, aunque sus efectos dependen de factores como productividad, migración, participación laboral y políticas públicas.
Una población con menos jóvenes puede reducir el crecimiento futuro de la fuerza laboral.
Al mismo tiempo, una mayor proporción de adultos mayores puede incrementar las necesidades relacionadas con pensiones, cuidados y servicios de salud.
La educación también podría enfrentar cambios por una menor población infantil y juvenil.
Esto no significa que una tasa de 1.2 genere automáticamente una crisis económica, sino que modifica las condiciones sobre las que deberán planearse las políticas públicas futuras.
Gobierno analizará datos antes de plantear medidas
Sheinbaum recordó que otros países han aplicado diferentes políticas para intentar aumentar los nacimientos, incluidos incentivos económicos, con resultados diversos.
Por ello, planteó primero estudiar las características específicas del fenómeno en México.
La caída de fecundidad en México representa un cambio demográfico de largo plazo cuyas consecuencias dependerán tanto de la duración de la tendencia como de la evolución de la economía, el mercado laboral y las políticas sociales.
Por ahora, el Gobierno federal no ha anunciado una política específica para incrementar la fecundidad y mantiene el análisis de las causas como el siguiente paso.

