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La agencia cuestiona las proyecciones oficiales
A pocos días del arranque de la Copa del Mundo 2026, un análisis de Moody’s puso en duda las estimaciones económicas presentadas por las autoridades mexicanas sobre el impacto que tendrá el torneo en el país.
Mientras las proyecciones oficiales hablan de una llegada de hasta 5.5 millones de visitantes y una derrama económica cercana a los 3 mil millones de dólares, Moody’s considera que las cifras podrían ser mucho más moderadas.
Menos turistas de los esperados
De acuerdo con la evaluación de la agencia, México recibiría aproximadamente 674 mil turistas relacionados con la Copa del Mundo.
Diferencia significativa
La cifra representa apenas una fracción de los millones de visitantes contemplados en los cálculos gubernamentales, generando un contraste importante entre ambos escenarios.
Según Moody’s, el impacto económico directo rondaría los mil 30 millones de dólares.
Estados Unidos concentrará la mayor actividad
Uno de los principales argumentos del análisis es la distribución de partidos dentro del torneo.
Solo 13 partidos en territorio mexicano
México será sede de 13 encuentros de los 104 programados para la Copa del Mundo 2026.
En contraste, Estados Unidos albergará la mayoría de los partidos, incluidas varias rondas decisivas, concentrando una mayor cantidad de visitantes, consumo y actividad económica.
El reto para las ciudades sede
Las ciudades mexicanas anfitrionas buscarán aprovechar la exposición internacional para impulsar sectores como turismo, hotelería, transporte, gastronomía y entretenimiento.
Sin embargo, especialistas señalan que el verdadero impacto económico dependerá no solo del número de partidos, sino también de la permanencia de los visitantes y del gasto promedio realizado durante su estancia.
Más allá de la derrama inmediata
Además del beneficio económico directo, las autoridades mexicanas han destacado otros posibles efectos positivos del torneo, como la promoción turística internacional, mejoras en infraestructura y atracción de futuras inversiones.
Estos factores suelen ser más difíciles de medir en el corto plazo, pero forman parte de los argumentos utilizados para justificar la organización de eventos de gran escala.
Qué sigue
Con el Mundial 2026 a punto de comenzar, el debate sobre su impacto económico continúa abierto. Mientras el gobierno mantiene expectativas optimistas, Moody’s apuesta por un escenario más conservador, dejando una pregunta sobre la mesa: ¿cuál será el verdadero beneficio económico que dejará la Copa del Mundo en México?
