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Los perros son los principales transmisores de la rabia a los seres humanos, pero no son los únicos animales que pueden portar y transmitir el virus.
La rabia es una enfermedad viral que afecta a los mamíferos y puede transmitirse principalmente mediante la saliva de un animal infectado. La exposición puede ocurrir a través de mordeduras, arañazos o cuando la saliva entra en contacto con una herida abierta o las mucosas.
¿Qué animales pueden transmitir la rabia?
Además de los perros, existen otros mamíferos que pueden infectarse y transmitir el virus.
Entre los animales que pueden transmitir la rabia se encuentran:
- Gatos domésticos.
- Zorros.
- Coyotes.
- Lobos.
- Chacales.
- Murciélagos, tanto frugívoros como insectívoros.
La rabia está presente en todos los continentes y, de acuerdo con la información proporcionada por la Organización Panamericana de la Salud, cada año se registran alrededor de 60 mil muertes por esta enfermedad en el mundo, principalmente en Asia y África.
Por esta razón, cada 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial contra la Rabia, una fecha enfocada en la prevención de esta enfermedad.
¿Cómo se transmite la rabia?
La transmisión ocurre principalmente cuando la saliva de un animal infectado entra en contacto con el organismo.
Una mordedura o un arañazo puede representar una vía de exposición. También existe riesgo cuando la saliva de un animal infectado entra en contacto con una herida abierta o con las mucosas.
En perros y gatos, el virus puede encontrarse en la saliva entre dos y cinco días antes de que aparezcan los signos clínicos y permanecer durante el desarrollo de la enfermedad.
Por ello, una persona no debe esperar a identificar síntomas en el animal para buscar atención médica después de una posible exposición.
¿Cuáles son los síntomas de la rabia?
La rabia tiene un periodo de incubación variable. Una vez que aparecen los signos clínicos, la enfermedad afecta principalmente al sistema nervioso.
Entre los primeros síntomas pueden presentarse:
- Malestar general.
- Dolor de cabeza.
- Náuseas.
- Dolor de garganta.
- Irritabilidad.
- Entumecimiento.
- Falta de apetito.
Conforme la enfermedad avanza pueden aparecer alteraciones neurológicas, cambios de comportamiento, alucinaciones, espasmos musculares y parálisis.
La infección es prácticamente mortal una vez que aparecen los síntomas, por lo que la atención médica después de una posible exposición es fundamental.
¿Qué hacer ante una mordedura o arañazo?
Ante una mordedura o arañazo de un animal que pueda estar infectado, no se debe esperar a que aparezcan síntomas.
La recomendación es acudir lo antes posible a una unidad médica para que el personal de salud valore el riesgo y determine si es necesario iniciar una profilaxis posexposición, que puede incluir la aplicación de la vacuna antirrábica.
Identificar a los animales que pueden transmitir la rabia y actuar rápidamente después de una posible exposición son medidas fundamentales para prevenir las consecuencias de esta enfermedad.

