Table of Contents
El síndrome de alfa-gal es una alergia potencialmente grave que puede desarrollarse después de la picadura de determinados tipos de garrapata.
La condición ha generado preocupación en algunas regiones de Estados Unidos debido a que puede provocar reacciones después de consumir carne de mamíferos, productos lácteos u otros artículos que contienen una molécula llamada alfa-gal. Sin embargo, el riesgo no es igual en todas las zonas y existen medidas para prevenir las picaduras.
¿Qué es el síndrome de alfa-gal?
El alfa-gal, cuyo nombre científico es galactosa-alfa-1,3-galactosa, es una molécula presente en la mayoría de los mamíferos, como vacas, cerdos y venados, pero no en los seres humanos.
Algunas picaduras de garrapata pueden hacer que el sistema inmunitario desarrolle sensibilidad a esta molécula. Después, la persona puede presentar una reacción alérgica al consumir productos que contienen alfa-gal.
Aunque suele conocerse como “alergia a la carne roja”, también puede relacionarse con:
- Carne de res, cerdo, cordero o venado.
- Productos elaborados con grasa o gelatina de mamíferos.
- Algunos lácteos.
- Determinados medicamentos o productos de origen animal.
No todas las personas reaccionan ante los mismos alimentos ni con la misma intensidad.
¿Qué garrapata está relacionada con esta alergia?
En Estados Unidos, numerosos casos se han relacionado con la garrapata estrella solitaria, conocida en inglés como lone star tick.
Esta especie se encuentra principalmente en regiones del sur, centro y este del país, aunque su presencia se ha reportado en nuevas zonas. Los casos sospechosos de alfa-gal se concentran especialmente en lugares donde esta garrapata está establecida.
No obstante, los estudios indican que otras especies también podrían estar relacionadas con algunos casos, por lo que la prevención resulta importante en cualquier área con presencia de garrapatas.
¿Cuáles son los síntomas?
A diferencia de otras alergias alimentarias, las reacciones del síndrome de alfa-gal pueden aparecer varias horas después de consumir el alimento desencadenante.
Los síntomas pueden incluir:
- Urticaria o comezón.
- Hinchazón de labios, rostro o garganta.
- Náuseas.
- Dolor abdominal.
- Diarrea o vómito.
- Tos o dificultad para respirar.
- Mareo o sensación de desmayo.
En casos graves puede ocurrir anafilaxia, una reacción que requiere atención médica inmediata.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico no se realiza únicamente con un resultado positivo en un análisis de sangre.
Los profesionales de la salud consideran el historial de picaduras, los alimentos consumidos, el tiempo que tardaron en aparecer los síntomas y los resultados de una prueba para detectar anticuerpos IgE específicos contra alfa-gal.
Una persona puede tener anticuerpos sin desarrollar reacciones alérgicas. Por ello, el diagnóstico debe ser realizado por un médico y relacionarse con síntomas compatibles.
¿Cómo prevenir las picaduras de garrapata?
La principal forma de reducir el riesgo es evitar las picaduras, especialmente al visitar bosques, pastizales o zonas con vegetación densa.
Las recomendaciones incluyen:
- Usar pantalones largos, camisa de manga larga y calzado cerrado.
- Meter la parte inferior del pantalón dentro de los calcetines cuando se camine por vegetación alta.
- Aplicar repelentes registrados para su uso contra garrapatas.
- Tratar ropa, botas y equipo con productos que contengan 0.5 % de permetrina.
- Caminar por el centro de los senderos.
- Evitar el contacto directo con hierba alta, arbustos y acumulaciones de hojas.
- Revisar el cuerpo, la ropa, las mascotas y el equipo después de estar al aire libre.
La permetrina debe utilizarse en ropa y equipo siguiendo las instrucciones del producto, no directamente sobre la piel.
¿Qué hacer si encuentra una garrapata?
Si una garrapata está adherida al cuerpo, debe retirarse lo antes posible utilizando pinzas de punta fina.
Se recomienda sujetarla lo más cerca posible de la piel y tirar hacia arriba con una presión firme y constante, sin girarla ni aplastarla. Después, se debe limpiar la zona y lavarse las manos.
Durante los días siguientes es importante vigilar la aparición de fiebre, sarpullido, dolores corporales o síntomas alérgicos.
¿El síndrome de alfa-gal tiene cura?
Actualmente no existe una vacuna para prevenirlo. El manejo se basa principalmente en evitar los alimentos o productos que desencadenan las reacciones y prevenir nuevas picaduras de garrapata.
Las restricciones pueden variar entre pacientes, por lo que no se recomienda eliminar alimentos de la dieta sin una evaluación médica.
Quienes presenten dificultad para respirar, inflamación de la garganta, desmayo u otros signos de una reacción grave deben solicitar atención de emergencia.
