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Taiwán cuestiona narrativa de Pekín sobre la guerra
Taiwán acusó a China de intentar distorsionar la historia de la Segunda Guerra Mundial después de la reciente reunión entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping en Washington.
Durante el encuentro, ambos mandatarios recordaron que Estados Unidos y China fueron aliados durante el conflicto y combatieron contra Japón.
El gobierno taiwanés sostiene que esa referencia requiere una distinción histórica: durante la guerra, China estaba gobernada por la República de China y la actual República Popular China todavía no existía.
¿Qué China combatió durante la Segunda Guerra Mundial?
Entre 1937 y 1945, la República de China combatió contra Japón y posteriormente formó parte de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial.
El gobierno estaba encabezado por Chiang Kai-shek y el Partido Nacionalista, conocido como Kuomintang.
La República Popular China, encabezada posteriormente por el Partido Comunista, fue proclamada por Mao Zedong hasta el 1 de octubre de 1949.
Tras perder la guerra civil china, el gobierno de la República de China se trasladó a Taiwán ese mismo año.
Trump recordó a los Flying Tigers
Durante la visita de Xi a Washington, Trump recordó la cooperación entre estadounidenses y chinos durante la Segunda Guerra Mundial.
El presidente estadounidense hizo referencia a los Flying Tigers, grupo de pilotos voluntarios estadounidenses que ayudó a China en su lucha contra Japón.
Xi también destacó esa historia compartida y señaló que ambos pueblos mantienen presente aquel periodo de cooperación.
Estas declaraciones provocaron preocupación en Taipéi por la interpretación que pudiera darse al término “China” dentro de ese contexto histórico.
Taiwán acusa a Pekín de apropiarse del legado
Funcionarios taiwaneses sostienen que Pekín busca presentar a la República Popular China como heredera directa del papel desempeñado por China junto a Estados Unidos durante la guerra.
Shen Yu-chung, viceministro del Consejo de Asuntos Continentales de Taiwán, argumentó que la República Popular China no existía durante el conflicto.
Taiwán anunció que utilizará canales de comunicación con Washington para explicar su interpretación de los acontecimientos históricos.
¿Por qué sigue siendo importante esta disputa?
La discusión sobre China y Taiwán Segunda Guerra está vinculada con una controversia política más amplia sobre la legitimidad histórica y la soberanía.
Pekín considera a Taiwán parte de su territorio y sostiene que debe producirse una reunificación, mientras el gobierno de Taipéi rechaza la autoridad de la República Popular China sobre la isla.
Taiwán mantiene oficialmente el nombre República de China y cuenta con un gobierno democrático propio.
Por ello, la interpretación de acontecimientos anteriores a 1949 también forma parte de las narrativas políticas utilizadas por ambos gobiernos.
Estados Unidos ocupa un lugar central
Washington reconoció diplomáticamente a la República de China hasta 1979, cuando estableció relaciones diplomáticas formales con la República Popular China.
Estados Unidos mantiene actualmente relaciones no oficiales con Taiwán y continúa proporcionando medios para su capacidad de autodefensa conforme a su legislación.
Esta relación explica parte de la preocupación de Taipéi ante cualquier cambio en la forma en que Washington interpreta la historia compartida con China.
Xi también presionó a Trump sobre Taiwán
La controversia histórica ocurre después de que Xi pidiera a Trump adoptar una posición de oposición a la independencia de Taiwán durante sus conversaciones en Washington.
Las reuniones no produjeron un cambio anunciado en la política estadounidense hacia la isla.
Sin embargo, las diferencias entre Pekín y Taipéi mantienen a Taiwán como uno de los asuntos más sensibles de las relaciones entre China y Estados Unidos.
Una disputa histórica con consecuencias políticas actuales
La discusión no cambia el hecho histórico de que la República de China era el gobierno de China durante la Segunda Guerra Mundial y que la República Popular China fue establecida en 1949.
La controversia está en cómo ese pasado se conecta con las identidades y reivindicaciones políticas actuales.
Para Pekín y Taipéi, la interpretación de aquella guerra forma parte de una disputa más amplia sobre continuidad histórica, soberanía y representación de China.
Por ello, una referencia a una alianza ocurrida hace más de ocho décadas continúa teniendo repercusiones diplomáticas en las relaciones entre China, Taiwán y Estados Unidos.

