Un tribunal de la ONU rechazó el martes la solicitud de liberación anticipada presentada por el exjefe militar de los serbios de Bosnia Ratko Mladic, que purga cadena perpetua en La Haya por genocidio.
El octogenario Ratko Mladic, conocido como el «carnicero de Bosnia», fue arrestado en 2011 en Serbia tras haber estado más de 16 años fugado.
En 2021, el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia lo condenó por su papel, entre otros, en la matanza de Srebrenica, en la que 8.000 hombres y adolescentes musulmanes fueron asesinados por las fuerzas serbias de Bosnia en julio de 1995.
Mladic presentó una solicitud de liberación el 3 de junio alegando que solo le quedaban unos meses de vida.
Sin embargo, una jueza del Mecanismo Residual para los Tribunales Penales Internacionales, el tribunal encargado de tramitar los casos pendientes del tribunal de crímenes de guerra de Yugoslavia, afirmó que su estado no cumplía los requisitos de «enfermedad terminal aguda» necesarios para su liberación.
Su entorno lleva años diciendo que el exlíder militar está enfermo y débil, y en 2017 ya solicitó su liberación por razones de salud.
Ratko Mladic aún es considerado como un héroe de guerra por algunos serbios, y no es difícil encontrar su nombre y su efigie estampados en las calles de la capital serbia, Belgrado.
La guerra de Bosnia entre 1992 y 1995 entre croatas, musulmanes bosnios y serbios dejó cerca de 100.000 muertos.
Casi tres décadas después del final del conflicto, las divisiones étnicas en los países de los Balcanes siguen siendo profundas.
