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Pasar varias horas frente al televisor durante la mediana edad podría estar relacionado con cambios en el cerebro asociados con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer, según una nueva investigación.
El estudio, publicado en la revista científica Alzheimer’s & Dementia, analizó a más de 1,700 adultos durante casi 24 años para conocer cómo distintos tipos de actividades sedentarias afectan la salud cerebral con el paso del tiempo.
Sin embargo, los investigadores aclaran que los resultados no demuestran que ver televisión cause Alzheimer, sino que existe una asociación que deberá seguir investigándose.
¿Qué descubrió el estudio?
Los investigadores utilizaron información de 1,712 participantes del estudio ARIC (Atherosclerosis Risk in Communities).
Cuando los voluntarios tenían alrededor de 50 años respondieron preguntas sobre:
- La frecuencia con la que veían televisión.
- Cuánto tiempo permanecían sentados en el trabajo.
Aproximadamente 24 años después, cuando rondaban los 70 años, fueron sometidos a resonancias magnéticas para evaluar la estructura de su cerebro.
Los hombres presentaron más cambios cerebrales
El hallazgo más llamativo fue que los hombres que reportaban ver televisión con mucha frecuencia presentaban más alteraciones cerebrales relacionadas con el envejecimiento y el deterioro cognitivo.
Entre ellas destacaron:
- Mayor cantidad de lesiones en la sustancia blanca.
- Menor volumen en regiones del lóbulo frontal.
- Menor volumen en zonas del lóbulo occipital.
Estas áreas participan en funciones como:
- La memoria.
- La toma de decisiones.
- La planificación.
- El procesamiento de la información visual.
Los investigadores no encontraron la misma asociación de manera significativa entre las mujeres.
¿Por qué ocurrió solo en hombres?
Los científicos todavía no tienen una respuesta definitiva.
Una de las hipótesis es que los hombres tienden a pasar más tiempo viendo televisión de forma continua, mientras que las mujeres suelen interrumpir con mayor frecuencia los periodos prolongados de sedentarismo.
También podrían existir diferencias biológicas y hormonales que influyan en la forma en que el cerebro responde a largos periodos de inactividad pasiva.
Los propios autores señalan que será necesario realizar nuevas investigaciones para comprender esta diferencia.
No todo el tiempo sentado parece afectar igual
Uno de los resultados más interesantes del estudio fue que no todas las actividades sedentarias mostraron la misma relación con la salud cerebral.
Las personas cuyos trabajos implicaban permanecer sentadas durante largos periodos no presentaron las mismas alteraciones observadas en quienes veían televisión con frecuencia.
Esto sugiere que el cerebro podría responder de forma distinta dependiendo de la actividad realizada mientras una persona permanece sentada.
La diferencia entre una actividad pasiva y una activa
Los investigadores creen que actividades como:
- Leer.
- Escribir.
- Resolver problemas.
- Analizar información.
- Planificar tareas.
Exigen un mayor esfuerzo cognitivo que simplemente mirar televisión.
Ese estímulo mental podría ayudar a desarrollar lo que los especialistas conocen como reserva cognitiva, es decir, la capacidad del cerebro para compensar mejor los cambios asociados al envejecimiento.
El ejercicio no eliminó la asociación
Otro dato importante es que la relación entre ver televisión y los cambios cerebrales permaneció incluso después de considerar el nivel de actividad física de los participantes.
Esto significa que hacer ejercicio regularmente sigue siendo beneficioso para la salud, pero podría no compensar completamente los efectos de permanecer muchas horas realizando actividades cognitivamente pasivas.
¿La televisión provoca Alzheimer?
No.
El estudio no demuestra una relación de causa y efecto.
Los investigadores únicamente encontraron una asociación entre determinados hábitos y algunos cambios observados mediante resonancias magnéticas.
Esto significa que también podrían influir otros factores como:
- Alimentación.
- Calidad del sueño.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Nivel educativo.
- Estimulación intelectual.
- Hábitos sociales.
- Consumo de alcohol o tabaco.
Los propios autores reconocen que serán necesarios nuevos estudios para determinar si la televisión influye directamente en estos cambios o si existen otros factores involucrados.
El tipo de programa también podría importar
La investigación no analizó qué clase de contenido veía cada participante.
Por ello no puede concluirse que todos los programas tengan el mismo efecto.
Especialistas consultados por otros medios señalaron que contenidos que obligan a reflexionar, recordar información o resolver situaciones podrían estimular más al cerebro que una visualización completamente pasiva.
Entre ellos:
- Documentales.
- Programas educativos.
- Series con tramas complejas.
- Debates.
- Contenido cultural.
Estas observaciones representan opiniones de especialistas y no formaron parte de los resultados medidos en el estudio.
¿Qué es la sustancia blanca?
La sustancia blanca está formada por millones de fibras nerviosas que conectan distintas regiones del cerebro.
Su función principal es permitir que la información viaje rápidamente entre diferentes áreas cerebrales.
Cuando aparecen lesiones en esta estructura pueden aumentar las dificultades relacionadas con:
- La memoria.
- La velocidad de procesamiento.
- La atención.
- Las funciones ejecutivas.
Las lesiones en la sustancia blanca también son frecuentes en diversas enfermedades neurodegenerativas y vasculares, incluido el Alzheimer.
¿Cómo cuidar la salud del cerebro?
Aunque este estudio no demuestra que la televisión cause Alzheimer, sí refuerza la importancia de mantener un estilo de vida saludable.
Los especialistas recomiendan:
- Realizar actividad física regularmente.
- Dormir lo suficiente.
- Mantener una alimentación equilibrada.
- Controlar la presión arterial y la diabetes.
- Leer con frecuencia.
- Aprender nuevas habilidades.
- Conservar una vida social activa.
- Reducir los periodos prolongados de sedentarismo.
Alternar momentos de descanso con actividades que estimulen la mente puede contribuir a mantener una mejor salud cerebral a largo plazo.
Un estudio que abre nuevas preguntas
Los resultados sugieren que la calidad del tiempo sedentario podría ser tan importante como la cantidad.
No es lo mismo pasar una hora resolviendo un rompecabezas, leyendo un libro o aprendiendo un idioma que permanecer el mismo tiempo viendo televisión de forma completamente pasiva.
Sin embargo, los investigadores insisten en que aún falta evidencia para afirmar que reducir el tiempo frente al televisor disminuya directamente el riesgo de desarrollar Alzheimer.
Por ahora, el mensaje principal es que mantener el cerebro activo mediante actividades intelectuales y sociales podría ser una estrategia importante para preservar la salud cognitiva conforme avanza la edad.
