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México registra cada vez menos nacimientos y la Ciudad de México presenta la menor fecundidad del país, con un promedio de 0.8 hijas e hijos por mujer, de acuerdo con cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La Estadística de Nacimientos Registrados contabilizó 1 millón 672 mil 227 registros durante 2024, el nivel más bajo desde 2020 y una reducción de 8.16 % respecto al año anterior.
La diferencia es todavía mayor al observar la última década: en 2015 se registraron 2 millones 353 mil 596 nacimientos.
Esto representa 681 mil 369 registros menos en nueve años.
Nacimientos en México mantienen tendencia a la baja
La serie estadística del INEGI muestra una disminución sostenida en el número de nacimientos registrados durante los últimos años.
Una de las principales excepciones ocurrió en 2021, cuando se contabilizaron 1 millón 912 mil 178 nacimientos, un incremento anual de 17.37 %.
Después de ese repunte, los registros retomaron su trayectoria descendente.
En 2024, la tasa de nacimientos registrados se ubicó en 47.7 por cada mil mujeres de entre 15 y 49 años, una reducción de 4.5 puntos respecto al año anterior.
México registra 1.2 hijos por mujer
La reducción de nacimientos coincide con una disminución en el promedio de hijas e hijos por mujer.
De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025, el promedio nacional pasó de 1.9 a 1.2 hijas e hijos por mujer en cinco años.
Esta cifra se encuentra por debajo del denominado nivel de reemplazo poblacional, situado aproximadamente en 2.1 hijos por mujer.
Este indicador representa el promedio necesario para que, bajo determinadas condiciones y sin considerar la migración, una generación sea reemplazada por la siguiente.
Estar por debajo de ese nivel no significa que la población vaya a disminuir inmediatamente, ya que la estructura por edades, la esperanza de vida y los movimientos migratorios también influyen en la evolución demográfica.
CDMX registra la menor fecundidad del país
La Ciudad de México presenta un promedio de 0.8 hijas e hijos por mujer, el nivel más bajo entre las entidades del país.
Le sigue Baja California, con 1.0.
Querétaro, Estado de México, Yucatán, Quintana Roo, Hidalgo y Morelos registran 1.1 hijas e hijos por mujer.
En el otro extremo se encuentra Chiapas, con 1.8, seguido de Guerrero, con 1.6, y Durango y Zacatecas, ambos con 1.5.
Las cifras muestran importantes diferencias regionales en los patrones de fecundidad del país.
CDMX mantiene más de 9 millones de habitantes
La baja fecundidad no significa que la Ciudad de México haya dejado de ser una de las entidades más pobladas.
La Encuesta Intercensal 2025 estima que la capital cuenta con aproximadamente 9.1 millones de habitantes, lo que la mantiene como la segunda entidad con mayor población.
El Estado de México ocupa la primera posición, con aproximadamente 17.5 millones.
A nivel nacional, el INEGI estima una población de 130.9 millones de habitantes.
México también está envejeciendo
Otro indicador de la transformación demográfica es la edad de la población.
La edad mediana en México se ubica actualmente en 32 años, en un contexto marcado por una menor fecundidad y un crecimiento progresivo de los grupos de mayor edad.
El descenso en el número de nacimientos puede modificar gradualmente la composición de la población.
Con menos niñas y niños y una proporción creciente de adultos mayores, aumentan los desafíos relacionados con pensiones, sistemas de cuidados, servicios médicos y disponibilidad futura de trabajadores.
¿Por qué están naciendo menos niños?
La disminución de la fecundidad puede responder a múltiples factores sociales, económicos y demográficos.
Entre ellos se encuentran una mayor escolaridad, acceso a métodos anticonceptivos, incorporación y permanencia de las mujeres en el mercado laboral, postergación de la maternidad y decisiones personales relacionadas con tener o no hijos.
En grandes zonas urbanas también pueden influir factores como el costo de la vivienda y de la crianza.
Sin embargo, estos elementos no afectan de la misma manera a todas las personas ni permiten atribuir la caída de la fecundidad a una sola causa.
Menos nacimientos transformarán la estructura de la población
Los cambios demográficos suelen desarrollarse durante décadas, por lo que una caída de la fecundidad no necesariamente produce una reducción inmediata del número total de habitantes.
Sí puede modificar progresivamente la proporción entre niños, jóvenes, adultos y personas mayores.
En México, las cifras más recientes muestran que esta transformación ya está en marcha: los nacimientos registrados disminuyen, el promedio de hijos por mujer se encuentra por debajo del nivel de reemplazo y la población avanza hacia una estructura de mayor edad.
La Ciudad de México representa el caso más marcado, con apenas 0.8 hijas e hijos por mujer, el promedio más bajo registrado entre las entidades del país.

