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Foto de archivo (2013). Foto: José Luis Filpo Cabana / Wikimedia Commons, CC BY 3.0
La evolución de la especie humana continúa transformando la fisiología en plena era moderna debido a presiones ambientales y de supervivencia, según revelan diversos estudios recientes citados por el medio ScienceAlert. Esta adaptación constante demuestra que el desarrollo biológico no se detuvo en el pasado prehistórico, sino que sigue su curso en aspectos tan diversos como la tolerancia alimentaria, la capacidad respiratoria en grandes alturas, la pigmentación cutánea y características visuales.
La tolerancia a la lactosa y la digestión del almidón en el intestino
Uno de los ejemplos más claros de selección natural reciente se encuentra en el sistema digestivo humano. Hace aproximadamente 10,000 años, la domesticación de ganado provocó que ciertos grupos desarrollaran variantes genéticas para tolerar la lactosa en la edad adulta, un rasgo que hoy posee entre el 30 y el 35 por ciento de la población mundial. Asimismo, investigaciones lideradas por el antropólogo evolutivo Omer Gokcumen de la Universidad en Búfalo demostraron que el pueblo Quechua en los Andes peruanos desarrolló una mayor cantidad de copias genéticas para procesar el almidón de la papa, otorgando una ventaja de supervivencia generacional.
Adaptaciones sanguíneas y cambios en la piel
Las modificaciones corporales también alcanzan el sistema circulatorio y la superficie externa del cuerpo. En las comunidades tibetanas de gran altitud, estudiadas por la antropóloga Cynthia Beall de la Universidad Case Western Reserve, la selección natural favoreció glóbulos rojos con mayor saturación de oxígeno para contrarrestar la escasez ambiental. Por otro lado, un extenso análisis de ADN antiguo en Eurasia occidental reveló que, durante los últimos 10,000 años, los genes asociados con una piel más clara aumentaron su frecuencia para facilitar la síntesis de vitamina D en regiones con baja radiación solar.
El misterio de la miopía y la pleiotropía antagonista
Incluso condiciones médicas modernas parecen estar conectadas con los mecanismos evolutivos a través de la llamada pleiotropía antagonista. Datos del Biobanco del Reino Unido analizados en 2021 señalan que las variantes genéticas vinculadas con la miopía han incrementado su presencia en las últimas décadas. Aunque este padecimiento visual puede representar una desventaja en el entorno actual, los científicos sugieren que dichos genes pudieron ofrecer beneficios reproductivos en etapas tempranas de la vida, impulsando su permanencia biológica.
Fuente: ScienceAlert
Esta nota fue elaborada por la redacción de 6W News a partir de la fuente citada, con la colaboración de profesionales del medio y el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestro Manual Editorial.
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