Conservar la fuerza muscular a lo largo del envejecimiento es un factor determinante para la salud, la movilidad y la autonomía, de acuerdo con especialistas en actividad física y envejecimiento.
La pérdida de masa y fuerza muscular, conocida como sarcopenia, puede comenzar desde la mediana edad y acelerarse con el paso de los años si no se realizan ejercicios adecuados. Esta condición se asocia con mayor riesgo de caídas, fracturas y limitaciones funcionales.
Expertos señalan que el entrenamiento de fuerza, incluso iniciado en edades avanzadas, puede ayudar a preservar y mejorar la masa muscular, así como la densidad ósea y el equilibrio. Las rutinas recomendadas incluyen ejercicios con pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal, adaptados a las capacidades individuales.
Además del ejercicio, se destaca la importancia de una alimentación adecuada, con suficiente ingesta de proteínas, y de la constancia en la actividad física para obtener beneficios sostenidos.
Los especialistas subrayan que nunca es tarde para comenzar a fortalecer los músculos y que hacerlo contribuye a una mejor calidad de vida durante el envejecimiento.
