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Japón es conocido por mantener sus calles limpias, pero para muchos visitantes existe una contradicción: encontrar una papelera puede ser sorprendentemente difícil.
En ciudades como Tokio, los turistas pueden pasar horas con vasos, envoltorios y otros residuos hasta encontrar un sitio donde depositarlos. Esta situación tiene una explicación relacionada con acontecimientos históricos, políticas públicas y hábitos sociales.
¿Por qué hay tan pocas papeleras en Japón?
Uno de los principales puntos de inflexión ocurrió en marzo de 1995, después del ataque con gas sarín perpetrado por miembros de la secta Aum Shinrikyō en el metro de Tokio.
Tras el atentado, las autoridades retiraron o cerraron numerosas papeleras como medida de seguridad, debido al riesgo de que fueran utilizadas para ocultar objetos peligrosos.
Otros ataques terroristas ocurridos posteriormente en distintas partes del mundo también contribuyeron a mantener estas medidas.
Sin embargo, la seguridad no explica por sí sola la escasez actual de papeleras.
Los municipios también redujeron las papeleras
Desde la década de 2000, algunos municipios japoneses comenzaron a disminuir deliberadamente el número de papeleras en espacios públicos.
Aya Yoshida, del Instituto Nacional de Estudios Ambientales de Japón, explicó que una de las razones fue reducir problemas relacionados con el depósito de basura doméstica en papeleras públicas y la acumulación de residuos alrededor de ellas.
En Kioto, por ejemplo, el número de papeleras en las calles se redujo a más de la mitad a partir de 2011, de acuerdo con la especialista citada.
La medida también permitió disminuir los costos relacionados con el mantenimiento y la gestión de estos recipientes.
Entonces, ¿por qué las calles siguen limpias?
La limpieza de las calles japonesas no depende únicamente de que las personas tengan una determinada cultura o sentido del orden.
De acuerdo con los especialistas citados, durante décadas los municipios han implementado campañas contra el abandono de basura, programas de educación pública y labores de limpieza, además de medidas de diseño urbano destinadas a reducir los residuos en la vía pública.
También existen normas sociales que influyen en el comportamiento.
Una de ellas es el concepto japonés meiwaku o kakenai, relacionado con evitar causar molestias a otras personas.
Los hábitos cotidianos también tienen importancia. Comer mientras se camina no es una práctica tan extendida, por lo que muchas personas consumen alimentos en lugares específicos y generan menos residuos mientras recorren las calles.
¿Dónde pueden encontrar papeleras los turistas?
La falta de recipientes puede resultar especialmente desconcertante para quienes visitan Japón por primera vez.
Los turistas suelen pasar varias horas fuera de sus hoteles, comprar bebidas y alimentos en tiendas de conveniencia y, posteriormente, descubrir que no existen papeleras en muchos espacios públicos.
Sin embargo, las papeleras no han desaparecido completamente.
En las estaciones de tren todavía pueden encontrarse recipientes, en algunos casos ubicados cerca de los torniquetes de acceso, donde pueden ser supervisados por personal o cámaras de seguridad.
En Tokio también se han probado nuevas alternativas para facilitar la recolección de residuos.
Tokio prueba robots papeleras
La estación de Shinjuku puso en marcha una prueba piloto con papeleras móviles robotizadas capaces de recorrer las instalaciones y recoger residuos.
El proyecto representa una alternativa a la colocación de numerosos recipientes fijos en espacios públicos.
Mientras estas iniciativas se desarrollan, la práctica habitual para muchas personas continúa siendo sencilla: guardar la basura hasta encontrar un sitio autorizado para desecharla.
Así, la escasez de papeleras en Japón no significa que la gestión de residuos haya desaparecido. Es el resultado de una combinación de medidas de seguridad, decisiones municipales, campañas públicas y hábitos sociales que han permitido mantener las calles relativamente limpias pese a contar con pocos recipientes disponibles.

