Un estudio realizado en Estados Unidos concluyó que escuchar música a alto volumen en el gimnasio no incrementa la motivación ni el esfuerzo físico, aunque sí puede representar un riesgo para la salud auditiva.
La investigación fue publicada en la revista científica JAMA Otolaryngology–Head & Neck Surgery y analizó sesiones de entrenamiento grupal para evaluar si el volumen de la música influía en el rendimiento de quienes ejercitan.
Los resultados mostraron que reducir el volumen no disminuye la energía ni el esfuerzo de los participantes, medidos mediante la escala Borg CR-10, utilizada para evaluar la percepción del esfuerzo físico.
Durante las sesiones evaluadas, el volumen promedio alcanzó 91.4 decibeles, mientras que las clases con menor intensidad sonora registraron 88.5 decibeles. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional advierte que la exposición prolongada a sonidos superiores a 85 decibeles puede afectar la audición.
Los investigadores recomendaron informar a instructores y asistentes sobre los riesgos auditivos, además de implementar medidas como medidores de sonido y protección auditiva en los gimnasios.
