Table of Contents
Los despachos de cobranza en México encendieron las alertas ante la posible suspensión de líneas celulares que no estén registradas a partir del 1 de julio.
De acuerdo con estimaciones del sector, esta medida podría impedir la recuperación de hasta 28 mil 600 millones de pesos en deudas.
El celular, clave para cobrar deudas
La principal preocupación es que gran parte de la cobranza actual depende de la comunicación móvil.
Especialistas del sector señalan que 8 de cada 10 pesos de las deudas se recuperan mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto o aplicaciones como WhatsApp.
Por ello, una suspensión masiva de líneas podría cortar el principal canal de contacto entre acreedores y deudores.
Fintech, entre las más afectadas
Las empresas fintech serían de las más golpeadas por esta situación, ya que la mayoría de sus clientes se comunica exclusivamente a través del celular.
A diferencia de instituciones tradicionales, muchas plataformas digitales no cuentan con sucursales físicas o canales alternativos tan robustos para localizar a sus usuarios.
Riesgo para el sistema de cobranza
Los despachos advierten que, si millones de líneas quedan fuera de servicio, aumentaría la dificultad para negociar pagos, enviar recordatorios y dar seguimiento a créditos vencidos.
Esto no solo afectaría a las empresas de cobranza, sino también a bancos, financieras, tiendas departamentales y plataformas de crédito digital.
Una medida bajo la lupa
A pocos días del 1 de julio, el sector financiero y de cobranza se mantiene atento a la implementación de la medida y a sus posibles efectos económicos.
El debate se centra en cómo equilibrar el registro y control de líneas celulares sin afectar actividades económicas que dependen casi por completo de la comunicación móvil.
