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La economía de los creadores está dejando de ser un complemento dentro de las campañas publicitarias para convertirse en una parte central de las estrategias de negocio de las marcas en América Latina.
La industria registra un crecimiento anual superior al 20%, mientras una proporción cada vez mayor de los presupuestos de las empresas se dirige al influencer marketing.
El cambio no consiste únicamente en contratar creadores con grandes audiencias. Las empresas buscan ahora medir resultados, generar ventas y construir relaciones sostenibles con comunidades digitales.
Este escenario será uno de los temas principales de la 11.ª edición de Social Media Week México (SMW México), programada para el 9 y 10 de septiembre de 2026 en el Polyforum Siqueiros de Ciudad de México.
De conseguir seguidores a construir negocios
Uno de los principales cambios de la llamada Creator Economy es su profesionalización.
Creadores, agencias y anunciantes están poniendo mayor atención en modelos de monetización, precios, retorno de inversión y transparencia en las contrataciones.
Alejandra González, co-CEO de DW Entertainment y vocera del Creator Collective, señaló que la conversación ya no está concentrada exclusivamente en aumentar las audiencias.
El objetivo es desarrollar negocios sostenibles alrededor de las comunidades creadas en plataformas digitales.
Esto también implica nuevas responsabilidades relacionadas con la credibilidad, transparencia y ética de quienes utilizan su influencia para promocionar productos y servicios.
La inteligencia artificial cambia la creación de contenido
La inteligencia artificial será otro factor determinante para el futuro del sector.
Las nuevas herramientas permiten acelerar procesos relacionados con generación de imágenes, videos, edición y producción de contenidos para redes sociales.
Sin embargo, su incorporación plantea un desafío: utilizar la tecnología para aumentar la productividad sin eliminar la autenticidad que caracteriza a los creadores humanos.
SMW México abordará este fenómeno mediante talleres y paneles sobre la aplicación de IA en los procesos creativos.
El Mundial deja lecciones para las marcas
La edición 2026 también analizará las estrategias utilizadas por las empresas alrededor del acontecimiento futbolístico más importante del año.
Algunas marcas prepararon campañas con años de anticipación, pero el comportamiento de las conversaciones digitales obligó también a reaccionar rápidamente ante tendencias, resultados y acontecimientos inesperados.
Paula Cutuli, fundadora de Social Media Week México, considera que el reto ya no consiste únicamente en captar atención.
Las empresas necesitan alcanzar relevancia cultural sin caer en el oportunismo, manteniendo una conexión entre las conversaciones del momento y la identidad de cada marca.
TikTok, YouTube y las redes también se convierten en tiendas
Otra transformación importante se encuentra en el crecimiento del social commerce y retail media.
Las plataformas sociales han evolucionado desde espacios destinados principalmente al entretenimiento y la comunicación hacia canales capaces de acompañar prácticamente todo el proceso de compra.
Herramientas como TikTok Shop y las funciones comerciales de YouTube permiten integrar productos y contenidos para reducir la distancia entre descubrir algo en redes sociales y realizar una compra.
Esta evolución obliga a las empresas a medir el éxito de sus campañas más allá de visualizaciones, seguidores o interacciones.
El futuro combina creadores, marcas y medios
El crecimiento de los creadores tampoco significa necesariamente la desaparición de los medios tradicionales.
La propuesta planteada para SMW México 2026 apunta hacia un ecosistema en el que la velocidad y cercanía de los creadores puedan complementarse con la estructura y validación de los medios de comunicación.
La transformación también cambia las métricas que utilizan las empresas. Alcance e interacciones continúan siendo relevantes, pero ganan terreno indicadores vinculados con ventas, conversiones, reputación y retorno de inversión.
La economía de los creadores entra así en una etapa de mayor madurez: tener millones de seguidores ya no es suficiente; el verdadero desafío será convertir influencia y atención en negocios rentables sin perder credibilidad ante las audiencias.
