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Foto de archivo (1996). Foto: NASA / Wikimedia Commons, Public domain
Gobiernos y empresas privadas de diversas naciones impulsan en la actualidad proyectos tecnológicos para capturar energía solar directamente desde el espacio y transmitirla a la Tierra, según informó el medio especializado Live Science. La iniciativa, que busca aprovechar la luz solar sin interrupciones atmosféricas, cuenta con el respaldo de agencias y compañías en China, Estados Unidos, Reino Unido y Japón, las cuales planean realizar lanzamientos de prueba en los próximos cinco años para evaluar la viabilidad de esta tecnología.
De la ciencia ficción a los proyectos espaciales
El concepto de la energía solar basada en el espacio tiene raíces históricas que se remontan a principios del siglo XX. El pionero ruso Konstantin Tsiolkovsky propuso en 1923 el uso de espejos espaciales para concentrar la luz solar. Posteriormente, esta idea inspiró obras de ciencia ficción firmadas por autores como Olaf Stapledon e Isaac Asimov.
En 1968, el ingeniero aeroespacial Peter Glaser formalizó un diseño técnico para satélites recolectores de energía en órbita geoestacionaria. Aunque en décadas pasadas el proyecto se consideró económicamente inviable debido a los elevados costos de transporte y al tamaño descomunal de las estructuras necesarias, las recientes reducciones en los costos de lanzamiento de cohetes han renovado el interés internacional en la propuesta.
Nuevos diseños y desafíos técnicos
Entre las iniciativas actuales destaca el programa británico Space Solar, cuyo diseño conceptual denominado CASSIOPeiA utiliza una estructura en forma de cadena de ADN para mantener los paneles orientados hacia el Sol sin requerir mecanismos complejos que puedan fallar. Este tipo de satélites pretende recolectar y convertir la energía solar en microondas para enviarla a antenas receptoras terrestres.
A pesar de los avances en la reducción de costos de cohetes reutilizables, los críticos señalan que la tecnología sigue enfrentando retos considerables en términos de complejidad operativa, costos de implementación y la dificultad de ensamblar estructuras masivas en el entorno espacial. No obstante, las investigaciones continúan avanzando con financiamiento gubernamental y privado en busca de fuentes energéticas de largo plazo.
Fuente: Live Science
Esta nota fue elaborada por la redacción de 6W News a partir de la fuente citada, con la colaboración de profesionales del medio y el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, conforme a nuestro Manual Editorial.
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