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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que, por el momento, el Gobierno federal no presentará una demanda contra SpaceX, la empresa aeroespacial propiedad de Elon Musk, por los residuos generados durante los lanzamientos de cohetes desde Texas que podrían afectar territorio mexicano.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la prioridad ha sido fortalecer la comunicación y la coordinación con la empresa y con las autoridades de Estados Unidos para prevenir incidentes futuros.
México apuesta por la coordinación antes que por una demanda
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de iniciar acciones legales, Sheinbaum indicó que el Gobierno mexicano ha optado por el diálogo.
«Se optó, primero, por la comunicación, más que por la demanda», afirmó.
La presidenta explicó que el objetivo es establecer mecanismos que permitan conocer con anticipación los lanzamientos realizados desde la plataforma de SpaceX ubicada en Texas, cerca de la frontera con Tamaulipas, y evitar que restos de los cohetes caigan en territorio nacional.
Añadió que, si en el futuro la situación lo amerita, la posibilidad de una demanda será evaluada.
Buscan reglas para prevenir afectaciones
Sheinbaum señaló que las conversaciones con las autoridades estadounidenses buscan definir reglas claras para proteger el territorio mexicano.
Según explicó, la intención es garantizar que los residuos derivados de las operaciones espaciales no representen riesgos para las comunidades ni para el medio ambiente.
Hasta ahora, aseguró, este mecanismo de coordinación ha dado resultados.
Gobierno monitorea los lanzamientos de SpaceX
El titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, José Merino, explicó que diversas dependencias federales participan en el seguimiento de los lanzamientos espaciales.
Entre ellas se encuentran:
- Secretaría de Relaciones Exteriores.
- Secretaría de Marina.
- Otras dependencias responsables del monitoreo y la evaluación de riesgos.
Merino indicó que estas instituciones verifican el cumplimiento de los protocolos de notificación cada vez que se realiza un lanzamiento desde la plataforma de SpaceX.
Último lanzamiento no dejó residuos en México
De acuerdo con José Merino, el lanzamiento realizado la semana pasada no provocó la caída de restos del cohete en territorio ni en aguas mexicanas.
El funcionario señaló que el Gobierno continuará utilizando los mecanismos actuales de coordinación para dar seguimiento a futuras operaciones y, cuando sea necesario, realizar evaluaciones sobre posibles riesgos ambientales.
La demanda sigue siendo una posibilidad
Aunque el Gobierno federal descartó iniciar un proceso legal en este momento, la presidenta dejó abierta la posibilidad de recurrir a esa vía si las circunstancias cambian.
Por ahora, la estrategia oficial consiste en mantener la cooperación con Estados Unidos y SpaceX para prevenir afectaciones derivadas de los lanzamientos espaciales y reforzar los protocolos de información entre ambos países.
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